16 de abril 2004 - 00:00
Béliz: intenta ahora despegar del caso
-
Alerta por ciclogénesis en el AMBA: advierten por lluvias fuertes durante 48 horas en Buenos Aires
-
Quini 6: todos los resultados del sorteo del domingo 5 de abril
¿Cómo es posible que dos hombres de la primera línea, que como Palacios, cuya labor fue merituada por el gobierno de Estados Unidos y el FBI, o Schettino, que junto al jefe de Delitos Complejos Carlos Sablish, resolvieron 95% de los secuestros en la Capital Federal, sean ahora responsabilizados de la tragedia de Blumberg?
• Escuchas
El fiscal tendría decenas de escuchas telefónicas (aportadas por la SIDE) entre Béliz y los policías, donde aparecerían hasta recomendaciones de cómo realizar el informe de lo sucedido y cómo se le prestaría asistencia de abogados a los policías investigados.
Pero como en todos los casos, el hilo se corta por la hebra más débil. Se afirma que Kirchner decidió desprenderse de «Fino»
Palacios, para no echar a Béliz porque revelaría así una fractura en su gobierno cuando la intención es mostrar una administración sólida en el sensible tema de la seguridad.
La furibunda embestida del fiscal Sica contra Béliz y sus hombres es porque se siente engañado y, además, porque se juega su carrera. Está en el cuarto lugar para ocupar una vacante como juez federal en lo Correccional y Criminal. Para colmo, Juan Carlos Blumberg no lo deja respirar y es contundente cuando reclama que sea sometido a juicio político. El padre de Axel lo cree el único responsable de la muerte de su hijo y hasta le ha preguntado a Béliz cómo el Ejecutivo lo postuló como futuro juez. El ministro se hace el desentendido y responsabiliza de la nominación al Consejo de la Magistratura.
Obvio, hubo contraataque. Béliz denunció hace 15 días a Sica. Le pidió al juez Conrado Bergesio que investigue si el fiscal federal cometió irregularidades en la causa Blumberg, en alusión a supuestas torturas a los detenidos. Anoche, Sica desmintió todo. Pero recibió otro certero golpe. En los tribunales comenzó a correr rápidamente la información que el fiscal tenía desde tres meses antes del crimen de Axel, que serviría para localizar a Martín «el Oso» Peralta.
Los datos sobre los movimientos, paradero de «el Oso», domicilios y posibles «aguantaderos» habrían sido aportados por la fiscal Rita Molina, en diciembre pasado los obtuvo de boca de una arrepentido detenido por el secuestro de Ana María Nordman.
De nuevo, es recomendable llevar la duda al extremo de afirmar que podríamos estar siendo engañados por un «genio maligno» o «dios engañador», astuto y poderoso.




Dejá tu comentario