13 de julio 2009 - 21:50

Bergara no reconoció al principal sospechoso de su secuestro

Leonardo Bergara luego de su liberación, el año pasado
Leonardo Bergara luego de su liberación, el año pasado
El empresario Leonardo Bergara no reconoció uno de los presos que está acusado de ser el cabecilla de la banda que lo mantuvo cautivo 33 días, entre fines de 2008 y este año, informaron fuentes judiciales.

Bergara participó de una rueda de reconocimiento del imputado Claudio Héctor Moyano Carrizo (42), alias "Peter" o "El cabezón", a quien no pudo identificar como uno de sus secuestradores.

Fuentes judiciales informaron que por la tarde se iba a realizar la misma diligencia ante otro testigo de la causa, el jardinero de la víctima, pero éste no se presentó, por lo que se postergó para otro día.

Sin embargo, los investigadores consultados relativizaron los resultados de la rueda de personas ya que consideran que hay otros elementos que vinculan a Moyano con el caso.

Este sospechoso, el octavo que está detenido en la causa, fue apresado el viernes en moreno por efectivos de la Jefatura Departamental Morón y la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Quilmes, cuando se trasladaba con su hermana a bordo de su VW Fox.

Los investigadores tenían el dato de que el sospechoso circulaba en forma esporádica por esa zona para ir a visitar a familiares, pero su aprehensión se demoró porque siempre cambiaba de vehículo.

El presunto secuestrador intentó resistirse a ser apresado por todos los medios, ya que cuando tres patrulleros se le cruzaron delante de su vehículo, dio marcha atrás a toda velocidad, y se detuvo sólo cuando otros dos autos de la Policía le cerraron el paso por detrás.

Entonces, varios efectivos descendieron de sus unidades y convencieron al prófugo más buscado en esta causa de que no ofreciera más resistencia y se entregara.

Según consta en la investigación, Moyano Carrizo es considerado un "delincuente de alta peligrosidad", ya que cumplió condenas en las cárceles de Olmos y Devoto por distintos robos con armas en el conurbano bonaerense y en la Capital Federal.

Durante la investigación, la Policía ya había allanado la quinta que Moyano poseía en Moreno y el propio Bergara reconoció el lugar como uno de los sitios donde la banda lo mantuvo cautivo.

Además, el detenido fue identificado por una persona que le vendió chips para los celulares con los que los miembros de la banda se comunicaban entre sí y realizaban las llamadas extorsivas a la familia Bergara.

"Con esta detención se habría cerrado la organización completa y creemos que Moyano es el cabecilla porque manejaba la logística, que era muy importante, especialmente todo lo que tenía que ver con los vehículos", explicó a Télam el comisionado Gabriel Sabino, de la Jefatura Departamental de Morón.

Sabino dijo que "la banda tenía una infraestructura muy importante" que incluía varias casas donde llevar a las personas cautivas, entre ellas una quinta de Moyano, y "cambiaban de vehículos todo el tiempo para no ser atrapados".

Al día siguiente de su detención, el sospechoso se negó a declarar ante el juez federal Luis Armella, a cargo de la causa, y quedó alojado en la DDI Quilmes.

Moyano también rechazó que se le efectúe un cuerpo de escritura para comparar su letra con la que figura en algunos papeles secuestrados en el marco de la investigación, la cual lleva adelante la fiscal federal de Quilmes, Silvia Cavallo.

Bergara (37) fue secuestrado el 22 de diciembre de 2008 cuando salía junto a su esposa de su casa en la localidad de Ranelagh, partido de Berazategui, en el sur del conurbano.

Tras negociar con los captores, Gustavo Bergara, hermano de la víctima, efectuó el 23 de enero el pago del rescate al entregar 230.000 dólares y joyas en un parador de una playa en Pinamar.

Un día después, el empresario apareció encadenado en una casa en construcción en la localidad de El Pato, Berazategui, propiedad del entonces policía de la subcomisaría local, Jorge López, quien fue detenido.

También fueron apresados por el caso el ex policía José Luís Pardini, y Víctor Vega y Maximiliano Costa, quienes se desempeñaban en la Jefatura Distrital Berazategui y la comisaría 1ra. de Quilmes, respectivamente, y luego fueron exonerados de la fuerza al igual que López.

Esos tres detenidos quedaron vinculados al hecho a partir del análisis de los llamados desde y hacia sus teléfonos celulares y aparatos Nextel y, al igual que López, sus defensores pidieron sus excarcelaciones ante la Cámara federal de La Plata.

Según las fuentes, se espera que tras la feria judicial los camaristas se expidan sobre la cuestión.

Los restantes detenidos por el caso son dos hombres y una mujer, todos civiles, que fueron apresados en mayo último en Morón y Esteban Echeverría.

En el primero de los lugares, se apresó a uno de los sospechosos que tenía en su poder un teléfono desde el que se realizaron llamados extorsivos la familia de Bergara.

El segundo fue una quinta en la que el empresario también estuvo cautivo y se cree que la pareja lo cuidaba.

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