18 de febrero 2014 - 22:01
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Cuando la mujer se aprestaba a ingresar al garaje, dos delincuentes armados se bajaron de un Volskwagen Crossfox de color gris y la amenazaron con intenciones de robo. Fernández Durañona observó lo que pasaba y salió en defensa de su esposa para impedir que la asaltaran, pero uno de los delincuentes se trenzó en una pelea y, en el forcejeo, le disparó un balazo que impactó en su pecho.
El comisario inspector Grasso relató a Télam que "uno de los delincuentes obligó a la mujer a subir al Crossfox y se la llevó cautiva. El otro se subió al Spark de la víctima y huyó a toda velocidad".
En tanto, el abogado, baleado en el pecho, ingresó a su casa, se dirigió a la cocina en busca de un teléfono para pedir ayuda, y allí cayó desplomado al piso. Con el teléfono de Wolgeschaffen, los delincuentes llamaron a su hermano y le exigieron una suma de dinero para liberarla sana y salva.
Tras una breve negociación, el hermano de Wolgeschaffen se subió a su propio Chevrolet Spark de color verde y se dirigió al lugar pactado para entregar el rescate, en Ituzaingó y Lamadrid, a 15 cuadras de la casa, en Bernal.
Por instrucción de los delincuentes, el hombre dejó estacionado su auto con las llaves puestas y dentro del mismo 500 pesos, 300 dólares, dos computadoras y algunos otros objetos de valor que le exigieron los delincuentes, tras lo cual se retiró.
Los captores se llevaron el auto del hermano de Wolgeschaffen con el rescate y liberaron a la mujer a unas pocas cuadras.
El hermano había caminado 400 metros y regresó al lugar donde había estacionado su auto, y allí se encontró con su hermana liberada.
El auto Spark verde fue hallado a cuatro cuadras de la casa de las víctimas, pero el Spark de Wolgeschaffen permanecía esta tarde desaparecido, según confirmaron a Télam fuentes de la pesquisa.
Los investigadores analizaban ahora las cámaras de seguridad de la zona para intentar establecer cuál fue el recorrido que utilizaron los delincuentes desde que huyeron de la casa de las víctimas.
Además, buscaban rastros y huellas de los delincuentes en el Spark del hermano de Wolgeschaffen y en la Crossfox que los delincuentes dejaron abandonada también en Bernal, la cual había sido robada el domingo a la noche en la misma zona.
Los forenses determinaron que Fernández Durañona murió como consecuencia de un único disparo que le atravesó el pecho. En la escena del crimen no fue hallado ni el plomo ni ninguna vaina servida, por lo cual aún desconocen el calibre del arma utilizada.




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