14 de abril 2013 - 10:55
Continúa juicio por crimen de Gastón Duffau
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El lunes pasado, este testigo declaró que la fractura en la costilla era compatible con un accidente de tránsito pero también pudo haberse debido a una fuerte compresión, con un mueble o por una persona de peso, según explicó Racanelli.
El letrado indicó que el testigo también reconoció que "el cuerpo fue colocado entre seis y ocho horas sobre una camilla con bordes con caños", lo que, según él, "pudieron haber dejado marcas que los peritos que realizaron la segunda autopsia confundieron con golpes de tonfas".
"El perito dijo que una persona puede tolerar hasta cuatro horas una fractura así y que la lesión cervical pudo haber sido producto de un hecho de cuarenta y ocho horas antes", explicó el abogado.
Por último, Racanelli destacó que el testigo admitió que fue él quien rompió el "cartílago tiroides" en la laringe durante la autopsia, por lo que el defensor descarta que esa lesión se haya producido por estrangulamiento.
También serán parte del ateneo los peritos de la Corte Alfredo Romero, Adrián Rodríguez Paquete y Virginia Creimer, quienes realizaron la segunda autopsia y al declarar en la audiencia del miércoles pasado reiteraron que la causa de muerte fue una comprensión cervical y torácico-abdominal.
El jueves declararon otros dos médicos legistas, Juan Carlos Fenoglio, como perito de la defensa; y José Olomudzki, Jefe de Medicina Forense de la Departamental La Matanza de policía.
De acuerdo a Racanelli, estos dos testigos coincidieron en que los peritos de la Corte habían incurrido en "contradicciones respecto de la data de muerte", por lo que también participarán del ateneo médico.
El hecho ventilado en este nuevo juicio oral y público ocurrió el 22 de febrero de 2008, cuando Duffau concurrió a un local de Mc Donald`s de Ramos Mejía, donde molestó a comensales y discutió con el personal de seguridad.
Ante esa situación, las autoridades del comercio llamaron a la Policía, que lo detuvo y lo llevó a la comisaría y luego en la caja de una camioneta a un hospital, donde murió.
El 6 de mayo de 2009, el TOC 5 de La Matanza absolvió a los cinco policías mencionados por entender que no se pudo acreditar si los imputados le aplicaron golpes a la víctima.
Tras apelaciones de la fiscalía y el particular damnificado, el 25 de agosto de 2010, el Tribunal de Casación bonaerense anuló ese fallo por considerar que hubo una "errónea" valoración de la prueba y ordenó a la Cámara de Apelaciones de La Matanza que sortee un nuevo tribunal para otro juicio oral.
Ante esta orden, los defensores de los policías apelaron a la Suprema Corte de Justicia bonaerense al entender que "se avasalla el derecho y se violenta de una forma palmaria la garantía constitucional de que nadie debe ser juzgado dos veces por el mismo hecho".
Pero el máximo tribunal provincial declaró inadmisibles los recursos de nulidad e inaplicabilidad de ley presentados.




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