12 de octubre 2005 - 00:00

Crimen del peaje: testigos reconocen al presunto asesino

El principal sospechoso del homicidio del joven de 18 años baleado en un puesto de peaje de la autopista Panamericana se entregó esta tarde ante la Justicia y fue sometido con resultados positivos a una rueda de reconocimiento ante una decena de testigos del hecho.

Edgardo Petrocchi, de 56 años, arribó alrededor de las 14:30 a los tribunales de San Martín acompañado por su abogado, Mariano Charadía, y se puso a disposición de la fiscalía 12, a cargo de Vilma Buglini.

Por razones de seguridad pactadas telefónicamente con la Fiscalía antes de la entrega, el sospechoso quedó bajo custodia de efectivos de la Gendarmería nacional.

El abogado de la familia Piccioli, José Scelzi, consideró esta tarde que tras los resultados positivos de la rueda de reconocimiento, y con las pruebas ya reunidas por la Fiscalía, "el caso está definitivamente esclarecido".

 Luego de la rueda de reconocimiento, Petrocchi se negó a declarar y fue trasladado en calidad de detenido hacia una dependencia policial de El Palomar.

Scelzi informó que "nueve de los diez" testigos que participaron de la rueda -entre ellos el hermano del joven asesinado-- reconocieron a Petrocchi como el autor del disparo que mató a Pablo.

El letrado destacó como "emocionante la solidaridad y la espontaneidad de la gente que se acercó a la fiscalía" para atestiguar en la causa.

Uno de los testigos que participó de la rueda de reconocimiento reveló a la prensa que el sospechoso había cambiado su peinado y alterado su fisonomía.

El abogado de la familia Piccioli indicó por otras parte que los testigos revelaron que las discusiones que mantuvieron los hermanos con Petrocchi "fueron de palabra y fugaces".

"Las discusiones fueron por una recriminación por una maniobra de tránsito que, a juicio de nuestro cliente, había resultado temeraria", aseveró Scelzi.

Petrocchi estaba prófugo desde el pasado domingo poco después de ocurrido el trágico hecho que terminó con la muerte de Pablo Piccioli y el posterior deceso de la abuela del joven, quien sufrió un ataque cardíaco cuando se enteró de lo sucedido.

El sospechoso se entregó esta tarde en momentos en que distintos testigos del homicidio se encontraban en dependencias tribunalicias para realizar un reconocimiento en base a fotografías, el cual la Fiscalía de San Martín decidió suspender.

El vocero de la fiscalía, Hernán Suazo, explicó que, tras conocerse la entrega de Petrocchi, se decidió realizar directamente una rueda de reconocimiento de personas con la participación de al menos una decena de testigos, entre ellos el hermano de la víctima.

Suazo desmintió que el presunto agresor de Piccioli sea "empleado de la SIDE" y señaló que, por el momento, sólo se tiene verificado que trabaja "en una empresa de seguridad de la Zona Norte".

El vocero reveló que, tras entregarse a la justicia, a Petrocchi se lo vio "en silencio y cabizbajo", alojado en el piso 11 de los Tribunales bajo la custodia de efectivos de la Gendarmería.

Suazo indicó además que, hasta el momento, el arma homicida no apareció.

"No ha venido con el arma y por el momento no hay indicios de dónde puede estar", dijo el vocero.

Al ser consultado sobre la fuerte custodia dispuesta para el sospechoso, Suazo explicó que "se han tomado algunas medidas de seguridad por el estado público que ha tomado la causa y por el hecho en sí que ha conmocionado a la gente".

El vocero evaluó que el hecho de que Petrocchi se haya entregado "puede ser un alivio para él y para su familia".

Luego, el funcionario judicial informó que el sospechoso "va a tener que prestar declaración" ante la fiscal de la causa en las próximas horas, "aunque tiene su derecho de no hablar", lo cual ocurrió tras la rueda de reconocimiento.

Señaló además que "la familia de Piccioli está destrozada, pero están bastante acompañados por amigos" y dijo que "desde la Fiscalía se le han ofrecido psicólogos, pero ya están en tratamiento con profesionales de la familia".

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