Un joven de 26 años, empleado del médico pediatra asesinado en la ciudad de Junín, fue detenido como sospechoso del crimen, luego de que se encontraran en su domicilio prendas de vestir con manchas de sangre y dinero en efectivo.
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Según trascendió, el detenido trabajaba en la casa quinta del médico Arturo Cobas, quien fuera asesinado a golpes con una pala, y la principal hipótesis de los investigadores apunta a un móvil "pasional".
El acusado, identificado por las fuentes como Gonzalo Leonel Fernández, alias "Polaco", era el encargado de alimentar a las gallinas que el médico tenía en las afueras de la localidad de Junín, en una vivienda de la calle Roque Sáenz Peña al 1800, en el barrio Ramón Carrillo.
La pista que dio con el acusado fue que se encontraron tres huellas digitales suyas en la vivienda del médico, una en una puerta a la que el empleado no tenía acceso, y cercano al lugar donde fue encontrado muerto el perro del médico, según lo señalado por el portal Online-911.
El médico, de 53 años y conocido en gran parte de Junín, fue encontrado muerto luego de que la Policía hallara su Volkswagen CrossFox negro abandonado en las calles Magaldi y General Paz, en el barrio FONAVI.
Luego de constatar que el pediatra no había ido a trabajar, la Policía decidió ir a su vivienda, a unas 15 cuadras de donde fue encontrado el vehículo, y ya desde afuera del hogar vieron el cuerpo del médico en el piso.
Según constataron luego los peritos, el médico presentaba fuertes golpes en la cabeza, y fue así como cerca del profesional se encontró un palo que podría haber sido utilizado para matarlo.
Lo que llamó la atención de los investigadores, es que la casa estaba en absoluto orden e incluso se encontró dinero a la vista, por lo que sospechan que detrás del crimen hay algo más que un simple robo.
El joven detenido, hasta el momento, es el único sospechoso, y ahora los peritos analizarán las ropas que se encontraron en su vivienda al ser allanada.