18 de enero 2008 - 00:00

Ex marido de modelo negó acusaciones y dijo que la víctima "tenía un amante"

Rosana Edith Galliano
Rosana Edith Galliano
José Arce, el ex marido de la mujer asesinada de cuatro balazos en un barrio de la localidad de Exaltación de la Cruz, aseguró hoy que no tiene nada que ver con el crimen, al tiempo que sostuvo que el jardinero cuya vivienda fue allanada por la Policía fue "amante" de la víctima durante seis meses el año pasado y por eso ellos se habían separado.

El hombre, de 59 años, tres décadas mayor que Rosana Edith Galliano, explicó que después de haberse enterado de esa infidelidad le dijo a su ex mujer que la "perdonaba" y le pidió recomponer la relación, pero "ella no quiso" e iniciaron el divorcio.

Asimismo, negó que en alguna oportunidad él la hubiera "zamarreado ni pegado", y desestimó de esa manera la denuncia que -tal como destacaron los familiares de Rosana- pesaba sobre él por "violencia familiar".

Al enfrentar a los periodistas en plena calle de Pilar, Arce contó toda su historia de amor y desamor con su ex esposa, que terminó tormentosamente a mediados del año pasado.

El productor agropecuario había conocido a Rosana porque era la hija de un amigo suyo, cuando en ese momento la mujer se desempeñaba como modelo.

Tiempo después ambos decidieron iniciar una relación amorosa que desembocó en el posterior casamiento, a pesar de la gran diferencia de edad que había entre Arce y Galliano.

Durante sus años felices, la pareja tuvo dos hijos, que actualmente tienen 3 y 4 años, y la noche del crimen se encontraban con Arce en Pilar.

"Hay una diferencia de 30 años con mi esposa, me casé enamorado, sigo enamorado, la amo, siempre he amado a mi mujer, tengo dos preciosos niños", afirmó.

"Hasta el año pasado todo iba bien; ella se dedicaba a los hijos y a la casa, tenía una libertad amplia", mientras que él pasaba algunos días de la semana con ellos y otros en un campo de la localidad de Pilar, por su trabajo.

El hombre, principal sospechoso para el entorno de la víctima, explicó que en mayo del año pasado los vecinos del barrio El Remanso, donde vivía junto a Galliano, y un amigo le "abrieron los ojos" y le confesaron que su esposa le era infiel con el jardinero de la casa.

Arce lo identificó como Daniel, alias "Yanqui", "que se dedica a destruir familias" y a quien Galliano llamó más de mil veces por teléfono en dos meses, según surgió de la averiguación de datos que realizó el agropecuario en la compañía telefónica.

"Yo le pregunté muchas veces sobre esta situación, pero ella me lo negó siempre. No me importaba lo que había hecho, yo quería recuperar la pareja, pero ella no quiso", dijo Arce.

Luego, dijo que tras ese episodio "ella hizo abandono del hogar", pero "a los 15 días llegaron dos patrulleros con una orden judicial y me dijeron que me tenía que ir. Yo agarré los documentos, la ropa y me fui".

"Estuve tres meses sin entrar a mi casa. Nunca hice nada para revertir esa situación, hasta que me lo quisieron extender por 90 días más", dijo Arce.

Siempre según la versión del agropecuario, a mediados de noviembre pasado, la mujer comenzó a convivir con otro hombre, de nombre Oscar, un empresario a quien los hijos de la pareja le decían "El Rubio".

Además, señaló que por pedido de ella -cuando ya se habían peleado- "un día llegaron a la casa dos patrulleros con una orden judicial" y le dijeron que "tenía que evacuar" la vivienda, la misma donde el miércoles pasado fue asesinada de cuatro balazos Rosana.

Arce primero formuló declaraciones al canal Telefé y luego mantuvo un diálogo con el resto de la prensa, en el cual insistió en negar cualquier vinculación con el hecho y dijo que no se considera "un hombre despechado".

El hombre había sido mencionado por familiares de Rosana como el posible "instigador" del crimen, ya que -según destacaron-"ella tenía miedo" y la amenazó varias veces, aunque esto fue desestimado por Arce.

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