20 de abril 2004 - 00:00
Grave: San Isidro zona libre para secuestros
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Pero resulta que con la decisión de Warcalde (inspirada en la mente del inefable Béliz) los secuestros extorsivos vuelven a quedar en manos de la fiscalía del fuero ordinario, Lomas de San Isidro y Lomas de Beccar. Los procesos los llevará adelante la fiscal Rita Molina que tiene cuatro personas en su juzgado hasta que se monte otro mecanismo en reemplazo del organizado por el ex procurador Nicolás Becerra, el intendente Gustavo Posse y el fiscal Jorge Sica. Una incoherencia total.
• Presunta falsedad
Ayer el abogado Marcos Mayo le pidió a la Cámara del Crimen que investigue si González Warcalde cometió el delito de falsedad ideológica en instrumento público, así como también establezca si asisten a investigadores o cómplices.
Pero no será el único funcionario que deberá dar explicaciones. La defensa del policía Daniel Graviña (que fue acusado por el fiscal Sica de presuntamente encubrir el secuestro y asesinato de Axel Blumberg), le pidió al juez Conrado Bergesio que cite a declarar a Béliz, al secretario de Seguridad, Norberto Quantín, y al jefe de la Federal, Eduardo Prados.
Según el abogado Juan Martín Cerolini, estos funcionarios estaban al tanto de la información que tenía Graviña antes de ser detenido. Además, porque fueron quienes le ordenaron que confeccionara un informe para entregar al ahora desplazado fiscal federal.
Según el procesamiento solicitado por Sica y rechazado por Bergesio, Graviña habría recibido el 25 de marzo pasado un llamado telefónico de Jorge Sagorsky a su celular, en el que habría acordado mantener un encuentro para recibir información sobre un tal «Martín» (aparentemente «el Oso» Peralta) que le había ofrecía un Volkswagen Passat blindado a cambio de mil pesos.
En esa conversación, según declaró Graviña, Sagorsky le habría dado el teléfono celular de «Martín» y él dijo que esa persona podía estar en la provincia de Córdoba o Mendoza.
Graviña aseguró que esos datos se los habría aportado a los pocos minutos al jefe de Antisecuestros de la Policía Federal, Juan José Schettino, ahora detenido por Sica, quien le dijo que siguiera manteniendo los contactos con los informantes.
Según consideró Sica, Graviña contaba desde el 25 de ese mes con información « valiosísima» para la investigación del secuestro y homicidio de Blumberg, aunque recién los habría aportado seis días después, el 31 de marzo, mediante un informe firmado por el comisario Schettino.
Por tal motivo, pidió su procesamiento por encubrimiento, el que fue rechazado por Bergesio, quien consideró poco contundentes las evidencias reunidas contra el policía.
El juez Bergesio analiza ahora la situación procesal de Schettino, quien permanece detenido en la sede de Delitos Complejos de la Policía Federal. En tanto, la fiscal Rita Molina deberá hacerse cargo de la causa en la cual permanecen detenidas 12 personas.




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