1 de septiembre 2005 - 00:00

Grave: sindicalistas atacaron a ejecutivo

Julio Scaramella, vocero de Aerolíneas Argentinas, momentosantes de ser agredido por una patota del gremio delos técnicos aeronáuticos. (Imagen de televisión.)
Julio Scaramella, vocero de Aerolíneas Argentinas, momentos antes de ser agredido por una patota del gremio de los técnicos aeronáuticos. (Imagen de televisión.)
Un grupo de activistas y miembros de APTA, el gremio que agrupa a los técnicos de vuelo, agredió de hecho y de palabra al vocero de Aerolíneas Argentinas y a un periodista. Las víctimas del ataque fueron Julio Scaramella, director de Relaciones Institucionales de la aérea; y el cronista Norberto Dupesso, que en ese momento estaba entrevistándolo en relación con la inauguración de un simulador de vuelo.

La inauguración se desarrollaba en las cercanías del Aeropuerto de Ezeiza, con la presencia de ejecutivos de la aerolínea y de la firma proveedora del equipo de entrenamiento para pilotos. Desde horas antes de que se iniciara el acto, los gremialistas de APTA -el gremio de Ricardo Cirielli, subsecretario de Transporte Aerocomercial, segundo del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, uno de los hombres más cercanos a Néstor Kirchner- hostigaron a todos quienes se acercaron al lugar; a Esteban Maccari -gerente de Recursos Humanos de Aerolíneas- lo recibieron con una lluvia de tornillos y bulones, varios de los cuales impactaron en el ejecutivo. También perturbaron el desarrollo de la ceremonia lanzando bombas de estruendo durante su duración.

Sin embargo, lo más grave se produjo cuando los asistentes comenzaban a retirarse. Fue así como, cuando Scaramella charlaba con Dupesso en la puerta de la carpa que se había levantado «ad hoc» para la ocasión, el núcleo más violento de los manifestantes se abalanzó contra ambos, los arrojaron al piso y los patearon casi a voluntad, ante la pasividad de los agentes de la Policía de Seguridad Aeronáutica (PAS), que debían mantener el orden.

Scaramella llevó la peor parte: «Me salvó tener puesto el sobretodo, que en parte amortiguó los puntapiés que me daban estos salvajes»,
dijo a este diario. Agregó que hoy mismo presentará «a título personal, una denuncia penal contra toda la cúpula de APTA, por agresión». La empresa hará lo propio. A pesar de lo brutal del ataque no se produjeron detenciones entre los agresores.

La presencia de los activistas del gremio de Cirielli y su agresivo comportamiento se relacionan con el conflicto que mantienen con la empresa, a la que le reclaman -según reiteró ayer Juan Papalardo, secretario general de APTA- «la reincorporación de empleados despedidos, la incorporación de los contratados, aumento salarial y libertad sindical». Ayer APTA realizó un paro sorpresivo, de once a dos de la tarde, violando lo dispuesto por el Ministerio de Trabajo, que impuso a los gremios aeronáuticos la obligación de preavisar al menos 48 horas antes de la realización de cualquier medida de fuerza, dado el carácter de «servicio esencial» del transporte aéreo. El paro provocó demoras y cancelaciones de vuelos.

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