28 de febrero 2006 - 00:00
Hubo tensión en Pablo Nogués por toma de rehenes
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Dos delincuentes mantuvieron hoy a diez personas como rehenes en un obrador municipal al que llegaron a asaltar en la localidad bonaerense de Grand Bourg, pero tras dos horas y media de tensión se entregaron a la policía, informaron fuentes judiciales y policiales.
Al menos tres asaltantes irrumpieron en el corralón y amenazaron con armas a todos los empleados presentes con fines de robo.
Sin embargo, tres empleados que vieron la llegada de los ladrones se atricheraron en una cocina y, desde allí, llamaron a la policía con sus teléfonos celulares.
Varios patrulleros llegaron de inmediato y en el lugar se produjo un breve enfrentamiento "sin consecuencias", según contó un jefe policial, aunque en el playón de estacionamiento se observó que una camioneta roja que estaba estacionada recibió al menos tres impactos de bala.
En esa primera intervención policial, los efectivos de la Jefatura Distrital de Malvinas Argentinas lograron detener dentro del corralón a uno de los delincuentes, pero sus dos cómplices se atrincheraron con rehenes -la mayoría empleados administrativos- y obligaron a la policía a salir del lugar.
De inmediato, arribó el Grupo Halcón de la policía bonaerense que rodeó el lugar con el fin de evitar una fuga.
A poco de iniciarse las negociaciones con la policía, los ladrones liberaron a dos de los diez rehenes: el hombre al que hirieron en un brazo y una mujer que sufría una crisis de nervios.
A una hora de iniciado el hecho, se hicieron presentes en el lugar el fiscal a cargo del operativo, Hernán Córdoba, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de San Martín, su fiscal adjunta Amalia Belaunzarán, una instructora judicial y el fiscal Hernán Zuazo, vocero de la Fiscalía General.
Desde la llegada de los fiscales, los asaltantes liberaron al tercer rehén, una mujer, a cambio de dos vasos de gaseosas que solicitaron y les fueron entregados por el negociador del Grupo Halcón.
Fuentes judiciales indicaron que el momento de máxima tensión fue cuando en plena negociación, uno de los delincuentes realizó un disparo intimidatorio.
En las adyacencias del lugar, familiares y compañeros de trabajo de los rehenes se amontonaban y esperaban que la situación se resolviera.
Una empleada de limpieza del corralón que pudo salir del obrador antes de la toma de rehenes contó a un canal de noticias cómo se inició el robo y por qué llegó tan rápido la policía.
"Estaba en la cocina haciendo la limpieza, escuché tiros y nos atrincheramos en la cocina con dos compañeros. Todos llamamos por los teléfonos celulares a la policía y al instante se sintió el tiroteo", afirmó la mujer.
Con la supervisión del fiscal Córdoba, la negociación siempre estuvo a cargo de un profesional del Grupo Halcón.
Para entregarse, los delincuentes pidieron la presencia de las cámaras del canal Crónica TV y no ser lastimados.
Una vez que ese canal de noticias comenzó a transmitir en vivo y luego de que las autoridades policiales y judiciales les prometieron todas las garantías, ambos asaltantes se entregaron pasadas las 17.
La policía liberó sanos y salvos a los siete rehenes que quedaban dentro y, según contó un vocero judicial, algunos no estaban contabilizados porque "estaban escondidos en un cuarto".
Los rehenes fueron trasladados en un micro hasta la comisaría local para su revisación médica y para que declaren como testigos.
El primer detenido fue identificado por la policía como Jorge Batalla, de 26 años, y en lugar se secuestró una pistola calibre nueve milímetros, un revólver 22 y una escopeta.




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