21 de julio 2005 - 00:00

Los raptores del técnico Romano piden u$s 500.000

Los secuestradores del DT del Cruz Azul de México, Rubén Romano, enviaron un anónimo pidiendo 500.000 dólares a cambio de su vida. La policía aún no tiene pistas.
Los secuestradores del DT del Cruz Azul de México, Rubén Romano, enviaron un anónimo pidiendo 500.000 dólares a cambio de su vida. La policía aún no tiene pistas.
México (ANSA) - Un pedido de rescate, con la exigencia de 500 mil dólares para liberar con vida al entrenador argentino de Cruz Azul, Rubén Omar Romano, fue encontrado ayer por la policía local. Anoche, los peritos policiales investigaban la veracidad del mensaje contenido en un comunicado que fue localizado en un templo católico del turístico barrio de Coyoacán, al sur de la Ciudad de México.

El anónimo estaba dentro de una bolsa de papel que contenía la mandíbula de un animal, pero no está firmado y no ofrece más detalles que el pedido de esa suma de dinero a cambio de la vida del técnico argentino, secuestrado el martes cuando salía de las instalaciones del club Cruz Azul. Ayer, visiblemente consternados, los jugadores de Cruz Azul se presentaron al entrenamiento pese al impacto que les causó el secuestro de su entrenador y practicaron a puertas cerradas.

Antes de ingresar, los jugadores expresaron desazón por el secuestro y cuestionaron a las autoridades locales:

Rafael García: «Ahora sí, las autoridades de la Ciudad de México deben poner un alto a la delincuencia, porque de lo contrario los habitantes se marcharán a otros lugares».

Alberto Rodríguez: «Estoy harto de esta situación, no puede ser que vivamos con pánico todo el tiempo, yo he sufrido ya varios asaltos y no hay nadie que tome cartas en el asunto para poner un alto a esta situación. El Distrito Federal se volvió un lugar sin ley».

Norberto Scoponi ( ayudante de Romano): «Quiero pedirle a esa gente (los secuestradores) que no hagan nada raro para que (Romano) pueda estar pronto con su familia».

Salvador Carmona (suspendido un año por positivo de doping junto con el defensa Aarón Galindo) y Francisco «Kikín» Fonseca ingresaron al estadio Azul con el rostro desencajado y los ojos llorosos y guardaron un cauteloso silencio.

En tanto, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Distrito Federal anunció la conformación de un grupo especial para combatir los secuestros.
Joel Ortega, titular de la SSP, dijo que el escuadrón antisecuestro estará funcionando «en unas semanas», y detalló que comenzará con 50 integrantes que «están por concluir un curso de capacitación» con la Agencia Federal de Investigación (AFI) en la norteña Hermosillo, Sonora.

La policía de la Ciudad de México había reconocido hoy que no tiene ninguna pista de Romano y pidió el auxilio de la población. El funcionario calificó de «una banda perfectamente organizada». El vocero alterno de la Presidencia de la República, Eduardo Sojo, dijo que la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) «está dispuesta» a colaborar con la policía capitalina en el caso.

Raúl González
, fiscal de la delegación (departamento) de Xochimilco, donde se produjo el rapto, informó que investiga la procedencia de la camioneta Tracker y la Trail Blazer que se utilizaron en el secuestro del DT, vehículos que habrían sido robados unos días atrás. Se investiga también a un tercer vehículo, que pudo ser un Golf azul.

• Tasa alta

Los mexicanos se han visto sacudidos por una ola de secuestros en los últimos años, sobre todo en el centro de país. Según cifras de la Agencia Federal de Investigaciones, de diciembre de 2000 a junio de 2005 se denunciaron 614 casos. Entre los secuestros que se recuerdan de personas relacionadas con el deporte y el espectáculo en México figuran los de Alvaro Campos, padre del popular ex arquero de la selección Jorge Campos, en 1999, y de las hermanas de la cantante Thalía, Ernestina Sodi y Laura Zapata, en 2002.

En ambos casos, los secuestrados fueron liberados después de que se pagaron sendos rescates. El caso de Romano es el primero de su tipo de un jugador o entrenador que ocurre en la capital mexicana que, con sus 20 millones de habitantes, registra una de las tasas más altas de delincuencia del país.

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