11 de febrero 2014 - 23:50
Militar retirado mató a su mujer
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La mujer fue asesinada de un disparo en el pecho
Urruti, en tanto, alcanzó a bajar del auto y escapó a la carrera, aunque uno de los proyectiles lo rozó a la altura de la cadera, sin riesgo para su vida. Luego de asesinar a su mujer, Tapia regresó a su camioneta y escapó del lugar a toda velocidad.
Momentos más tarde llegaron a la escena del crimen los efectivos de la comisaría primera de Olavarría y personal médico de emergencias, quienes constataron la muerte de Marchesi y le efectuaron las curaciones de rigor a su amigo.
La fiscal Alonso afirmó que el rumbo de la camioneta fue tomado por las cámaras de monitoreo, por lo que el personal policial se dirigió a Azul, situada a 50 kilómetros, con el fin de detener al sospechoso.
Sin embargo, Tapia se presentó una hora después junto a su yerno en la comisaría 1ra. de esa localidad, donde confesó el crimen y entregó el revólver calibre .38 utilizado en el hecho, por lo que quedó inmediatamente detenido y a disposición de la Justicia.
La principal hipótesis de los investigadores es que el ex militar mató a su mujer porque creía que lo engañaba con Urruti, aunque éste dijo que sólo eran amigos, que se conocían por trabajar juntos en una cooperativa eléctrica de Azul y que, incluso, en el Bingo habían jugado en sectores diferentes.
Los investigadores realizaron los peritajes correspondientes en la escena del crimen y como hallaron un solo plomo deberán aguardar el resultado de la autopsia para corroborar que los otros dos proyectiles quedaron alojados en el cuerpo de la mujer.




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