Washington - Un hacker robó datos de 40 millones de tarjetas de crédito en Estados Unidos, un fraude que podría convertirse en el mayor hurto de identidad de la historia de la humanidad.
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El caso, que es investigado por el FBI, es un nuevo golpe a la seguridad de los sistemas informáticos de los Estados Unidos, país donde el uso fraudulento de datos individuales es siete veces mayor que en Europa y en Japón.
El fraude se produjo en la subcontratista Card Systemas Solutions, que procesa operaciones en nombre de bancos emisores de tarjetas de crédito y comerciantes.
MasterCard precisó que, de las 40 millones de tarjetas, alrededor de 14 millones pertenecen a esa empresa, 22 millones a VISA International y el resto a distintas compañías.
El pirata informático sólo accedió a los números de las tarjetas y no a otros datos, tales como los dígitos de la seguridad social, que equivale al número del documento de identidad, o la fecha de nacimiento de los clientes.
• Críticas
En tanto, no se hicieron esperar las críticas sobre el resguardo que deben tener las compañías para proteger tantos datos privados de sus clientes como de sus intereses.
En ese contexto, el portavoz de Consumers Union (unión de consumidores) de San Francisco, Michael McCauley, calificó como « lamentable» la vulnerabilidad de los consumidores ante el «fracaso» de las compañías a la hora de proteger sus datos confidenciales.