8 de octubre 2026 - 12:53

Peste neumónica: qué es, cómo se contagia y qué tan peligrosa es esta bacteria

Según la OMS, se trata de una forma grave de infección causada por una bacteria que puede afectar los pulmones y transmitirse entre personas.

La peste neumónica es una forma grave de la enfermedad causada por Yersinia pestis que puede afectar los pulmones y transmitirse entre personas.

La peste neumónica es una forma grave de la enfermedad causada por Yersinia pestis que puede afectar los pulmones y transmitirse entre personas.

La peste neumónica es una de las formas más graves de la peste, una enfermedad infecciosa provocada por la bacteria Yersinia pestis. A diferencia de la forma bubónica, afecta principalmente a los pulmones y puede avanzar rápidamente si no recibe tratamiento.

Aunque se trata de una enfermedad poco frecuente en la actualidad, la peste continúa presente en algunas regiones del mundo, según reportes de la OMS. La peste neumónica puede transmitirse entre personas mediante partículas respiratorias y requiere atención médica inmediata, ya que los antibióticos permiten tratar la infección cuando se administran a tiempo.

¿Qué es la peste neumónica y cómo se diferencia de la peste bubónica?

La peste neumónica se produce cuando Yersina pestis infecta los pulmones. Puede aparecer como consecuencia de una infección bubónica o septicémica que se extiende hacia el aparato respiratorio, pero también puede desarrollarse cuando una persona inhala partículas respiratorias provenientes de alguien o un animal con peste neumónica.

La peste bubónica es la forma más frecuente de la enfermedad y suele producirse luego de la picadura de una pulga infectada. Su principal característica es la inflamación dolorosa de los ganglios linfáticos, conocidos como bubones. En cambio, la forma neumónica compromete directamente los pulmones y es la única variante de la peste que puede transmitirse de persona a persona.

Otra diferencia importante es la velocidad con la que puede evolucionar. La peste neumónica puede tener un período de incubación de apenas 24 horas y, sin diagnóstico y tratamiento temprano, puede resultar mortal en poco tiempo. La OMS señala que, cuando se detecta y trata rápidamente, las posibilidades de recuperación son altas.

Principales síntomas y vías de contagio: ¿cómo se propaga?

Los síntomas de la peste neumónica pueden aparecer rápidamente e incluyen fiebre, dolor de cabeza, debilidad, tos y dificultad para respirar. También pueden presentarse dolor en el pecho y secreciones respiratorias acuosas o con sangre.

La bacteria puede llegar al organismo por distintas vías según el tipo de peste. Las personas pueden infectarse por la picadura de pulgas infectadas, por el contacto directo con tejidos o fluidos contaminados de animales y, en el caso de la peste neumónica, mediante la inhalación de partículas respiratorias.

La transmisión entre personas requiere, en general, contacto cercano con un paciente que presenta peste neumónica, ya que la bacteria puede propagarse a través de gotas respiratorias. Por eso, ante un caso sospechoso o confirmado, las autoridades sanitarias pueden indicar aislamiento, medidas de protección y seguimiento de las personas que tuvieron contacto estrecho.

Tratamientos y prevención: ¿existe cura para la peste neumónica?

La peste neumónica tiene tratamiento y puede curarse con antibióticos si la terapia se inicia rápidamente. Los organismos sanitarios recomiendan comenzar el tratamiento cuando existe una sospecha clínica, sin esperar necesariamente a contar con el resultado definitivo de los análisis de laboratorio.

La rapidez es fundamental porque, sin tratamiento, la enfermedad puede avanzar de manera acelerada. La OMS advierte que la peste neumónica puede ser mortal entre 18 y 24 horas después del comienzo de la enfermedad si no se trata, mientras que el tratamiento temprano mejora considerablemente las posibilidades de recuperación.

La prevención incluye evitar las picaduras de pulgas, no manipular animales muertos o enfermos y reducir el contacto con tejidos o fluidos potencialmente contaminados. En los casos de peste neumónica, también se aplican medidas de aislamiento y se puede indicar tratamiento preventivo a los contactos cercanos para reducir el riesgo de nuevos contagios.

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