11 de mayo 2011 - 12:07
Reclusión perpetua para el acusado por el crimen de Soledad Bargna
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Por su parte, el defensor oficial Sergio Paduczak, quien asiste a Díaz, había pedido al Tribunal que lo condenara por homicidio simple, pero no así por el abuso sexual.
Ello porque en la audiencia del martes, Díaz confesó al ser indagado y dio una versión que indignó a la familia de la víctima, puesto que dijo que había mantenido una relación amorosa con Soledad.
Díaz aseguró que en un momento él quiso terminar la relación con la joven porque deseaba recomponer su matrimonio, y que .según su versión- Soledad reaccionó mal. Según dijo el acusado, el 22 de mayo tuvieron una discusión en el departamento de la familia Bargna, y ella le partió una botella en la cara.
"Yo la seguí para calmarla a la cocina. Se dio vuelta y me rompió la botella en la cara. Ahí le pegué. Ella agarró un cuchillo y me empezó a pinchar en el cuello; después me atravesó la mano con el cuchillo", según Díaz, quien confesó que tras ello, él tomó el arma blanca y se lo clavó en el cuerpo.
La versión del acusado fue tomada por la familia y el fiscal como un intento de morigerar la durísima pena. El hecho tuvo lugar en un edificio ubicado en la avenida Pueyrredón al 600, en el barrio porteño de Caballito, y en ese momento Díaz gozaba de salidas transitorias, puesto que estaba condenado por otro hecho de violación cometido en 2001.
Soledad al momento del crimen tenía 19 años, y el acusado fue detenido al instante del hecho puesto que la policía llegó al lugar tras ser alertada por el portero del edificio a raíz de los desgarradores gritos que escuchó, entre ellos el de la propia víctima, quien alcanzó a decir "dejame, hijo de puta".



