9 de julio 2007 - 00:00

Se enfrentó a los ladrones y evitó un robo

Un hombre que estaba siendo asaltado y permanecía maniatado junto a su esposa en su departamento del barrio porteño de San Cristóbal, logró zafar de sus ataduras, le arrebató el arma a uno de los dos ladrones que lo mantenían cautivo y los echó a los tiros.

Fuentes policiales aseguraron a Télam que el episodio se produjo en un edificio de Estados Unidos al 3100, de ese barrio porteño, y la sospecha es que al menos uno de los dos ladrones que participaron del asalto resultó herido.

En tanto, el hombre sufrió un ataque de nervios y debió ser atendido por médicos.

El hecho comenzó anoche, cerca de la medianoche, cuando un hombre de unos 30 años y su esposa salían del edificio y fueron sorprendidos por dos delincuentes armados que los amenazaron y los obligaron a reingresar al palier.

Una vez dentro, los ladrones llevaron a sus víctimas a su departamento del octavo piso, las maniataron con precintos plásticos y las encerraron en uno de los ambientes, tras lo cual comenzaron a revisar todos los cajones en busca de dinero y de objetos de valor.

En cierto momento, en un descuido de los delincuentes, el hombre logró zafarse de las ataduras y salió de la habitación.

Fuentes policiales explicaron a Télam que el hombre se trabó en lucha con uno de los asaltantes, a quien logró arrebatarle el arma, y comenzó a disparar contra sus atacantes.

Ante esa situación, los delincuentes decidieron abortar el asalto y salieron corriendo del departamento.

Según las fuentes, los ladrones bajaron por las escaleras y salieron corriendo del edificio, pero la maniobra fue filmada y grabada por las cámaras de seguridad del inmueble, las cuales ahora están siendo analizada por la policía.

Los investigadores dijeron que se cree que uno de los ladrones resultó herido porque quedaron manchas de sangre en el pasillo del edificio.

En tanto, vecinos que escucharon los balazos llamaron a la comisaría, por lo que varios efectivos se dirigieron el lugar para asistir a las víctimas.

Las fuentes dijeron que el hombre de la casa debió ser atendido por los médicos por un ataque de nervios, mientras que su mujer resultó ilesa.

En tanto, en el lugar fue secuestrada un arma calibre 38 que, según el hombre asaltado, pertenecía a uno de los delincuentes que ingresaron a robar.

El hombre explicó a los investigadores que uno de los ladrones tendría alrededor de 20 años y el otro 30.

El caso es investigado por personal de la comisaría 8 y por un fiscal de instrucción porteño de turno.

Dejá tu comentario

Te puede interesar