Más de 1.000 personas participaron ayer del simulacro de accidente de avión en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que fue planificado y coordinado por la jefatura de la terminal aérea. Un destruido fuselaje de avión y 400 cuerpos de personas esparcidos en un radio de 500 metros fueron el epicentro de un trabajo a todas luces útil.
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