Lillian Gertrud Asplund, la última memoria viviente del hundimiento del Titanic, murió a los 99 años de edad en su casa de Shrewsbury, en Massachusetts. Asplund tenía cinco años cuando el transatlántico chocó con un iceberg y desapareció en las aguas del Atlántico, el 15 de abril de 1912.
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Lillian era la última sobreviviente estadounidense del Titanic capaz de conservar en su memoria el dramático caso, ya que otros dos sobrevivientes, dos ingleses, aún vivos, tenían meses cuando ocurrió la tragedia. En el naufragio perdieron la vida el padre y tres hermanos de Lillian, entre ellos su gemelo Carl, mientras que ella, su madre, y otro hermano de tres, se salvaron a bordo de una lancha.
Durante una entrevista, la mujer había hablado de su experiencia, aunque siempre mantuvo un bajo perfil sobre el difundido caso que fue llevado a las pantallas de Hollywood. Contó que había sido conducida a pasar a través de un puente de primera clase a una embarcación de salvataje y haber visto el gigante de hierro hundirse en las aguas negras del mar. Los rostros de su padre, con el gemelo en brazos, y otros dos hermanos que quedaron en el barco en espera de otra lancha la acompañaron por el resto de su vida.
La familia Asplund, de origen sueco, todos pasajeros en tercera clase, se había embarcado en el Titanic en Southampton, Inglaterra, para regresar a Worcester, Massachusetts, donde Lillian nació.
Lillian Asplund nunca se casó, al igual que su hermano Felix. Luego de años de trabajar cono secretaria, se jubiló y dedicó su vida a cuidar de su madre.
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