27 de julio 2006 - 00:00

Tras más de 1 hora de tensión, terminó toma de rehenes en microcentro

Un ex convicto armado con un revólver mantuvo esta noche de rehenes a dos mujeres en un local de revelado de fotografías que había asaltado junto a un cómplice, quien logró huir y rodeado por la policía se entregó tras dialogar con un negociador.

El jefe de la circunscripcion I, comisario Roberto Palavecino, precisó a la prensa que "el atacante no lastimó a las rehenes ni disparó hacia los policías" y que los asaltantes "no llegaron a cometer el robo por la rápida acción de los policías".

El hecho comenzó poco antes de las 20.00 en el laboratorio fotográfico situado en Diagonal Norte 934, esquina Suipacha, donde dos asaltantes irrumpieron con fines de robo.

El asalto fue advertido un transeúnte que avisó a efectivos que realizan tareas preventivas en la zona en horario de cierre de los comercios, por lo que los policías se acercaron al lugar.

Cuando los delincuentes vieron la presencia policial desistieron de robar y uno de ellos escapó tras forcejear con un efectivo y el otro volvió al local y tomó a dos empleadas de rehenes.

"Estaba muy nervioso y no quería saber nada con entregarse. En primera instancia pidió presencia del juez y de la prensa para que garantizaran su vida, porque temía que lo mataran", detalló el comisario Hugo Lompizano, jefe de la comisaría Tercera.

El comisario añadió que "por indicación del juzgado interventor fueron llamados los especialistas, que es la gente del GEOF".

Inmediatamente llegaron refuerzos policiales y un negociador del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) que logró ingresar al local para dialogar con el delincuente.

Lompizano, explicó que a las rehenes "en primera instancia las trataba bien, les apuntaba, pero luego se guardaba el revólver en la cintura, pero estaba sumamente nervioso".

Tras algunos minutos, el negociador convenció al asaltante para que libere a una de las rehenes, la que salió del negocio caminando, sana y salva.

Casi una hora después, el experto en negociaciones logró que el delincuente se entregara, por lo que la última mujer que se encontraba cautiva también recuperó su libertad.
Lompizano precisó que el asaltante "dejó el arma, que tenía cuatro proyectiles listos para disparar, arriba del mostrador y se entregó".

"Le entregamos una gaseosa y dos paquetes de pastillas", dijo por su parte el comisario Palavecino, para graficar las concesiones que hizo la Policía Federal para lograr las liberaciones de las rehenes y la detención del ladrón.


"El robo se frustró porque la comisaría Tercera (de esa jurisdicción) tiene montado un operativo especial con personal en móviles y personal de calle, porque es el horario de salidas de oficinas y comercios", explicó el jefe policial.

Palavecino reconoció que "al ver todo ese movimiento, uno de los asaltante aprovechó la confusión y logró escapar, mientras que el otro se quedó adentro con las dos rehenes".

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