Un carnicero de 54 años murió desangrado cuando dos delincuentes le cortaron la yugular y luego encerraron a su esposa, embarazada de dos meses, en una cámara de frío en un comercio ubicado en la ciudad correntina de Ituzaingó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El hecho fue descubierto circunstancialmente por un policía que fue a comprar. En ese momento, el efectivo encontró un cuerpo sin vida, totalmente ensangrentado, al fondo del local. La víctima fue identificada como Patricio Vera.
Posteriormente, efectivos policiales encontraron con vida a la mujer del comerciante, de 18 años y embarazada de dos meses, encerrada en una cámara frigorífica.
Los peritos creen que el hombre murió desangrado ya que tenía a la altura del cuello varios puntazos que le habrían realizado con un cuchillo.