9 de agosto 2026 - 15:26

La servilleta que cambió la historia de Lionel Messi: así fue su primer "contrato" con Barcelona

En diciembre de 2000, Carles Rexach escribió en una servilleta su compromiso para fichar al joven argentino, que tenía apenas 13 años.

La servilleta fue utilizada por Carles Rexach para dejar por escrito su compromiso de fichar al joven Lionel Messi.

La servilleta fue utilizada por Carles Rexach para dejar por escrito su compromiso de fichar al joven Lionel Messi.

Lionel Messi comenzó a construir su historia en Barcelona mucho antes de convertirse en una leyenda del fútbol mundial. El primer compromiso para incorporarlo al club quedó escrito en una servilleta, en diciembre de 2000, cuando el argentino tenía apenas 13 años y todavía existían dudas sobre su futuro.

La particular escena tuvo como protagonistas a Carles Rexach, entonces secretario técnico del Barcelona, al representante Horacio Gaggioli y al agente Josep Minguella. Los tres dejaron sus firmas en aquel improvisado documento, que terminó siendo el punto de partida de una carrera extraordinaria.

En el momento que lo fichamos soñábamos que fuera un fenómeno pero nadie pensaba que sería tan increíble”, recordó Rexach al hablar sobre aquella decisión, que tomó personalmente después de quedar convencido por las condiciones del joven futbolista.

El viaje de un Messi de 13 años

La historia comenzó en 2000, cuando Barcelona se interesó por un joven Messi y decidió pagarle el viaje desde Argentina para que pudiera realizar una prueba en el club. El adolescente llegó acompañado por su familia, en un contexto cargado de expectativas, pero también de incertidumbre.

Messi tenía apenas 13 años cuando Barcelona comenzó a evaluar seriamente su incorporación.

Messi tenía apenas 13 años cuando Barcelona comenzó a evaluar seriamente su incorporación.

Jorge Messi, quien falleció el sábado, recordó años después aquel viaje en una carta dedicada a su hijo con motivo de su quinto Balón de Oro.

El día que salimos desde Argentina con un bagaje de sueños e ilusiones, pero también con muchos miedos, Lionel parecía disfrutar de ese viaje”, escribió su padre en 2016.

En aquella misma carta, Jorge agregó: “Seguramente, en su cabeza sólo giraba la idea de conocer, llegar y quedarse en Barcelona. Pero supongo que también comenzaba a forjarse la idea de triunfar en lo que más quería: el fútbol”.

Para entonces, sin embargo, el futuro del adolescente todavía no estaba asegurado. Barcelona tenía dudas sobre su físico, ya que Messi era muy pequeño y necesitaba un tratamiento hormonal para favorecer su crecimiento.

Las dudas que existían en Barcelona

En diciembre de aquel año, mientras Messi intentaba convencer a los responsables del club con su talento, las opiniones estaban divididas. Josep Minguella recordó posteriormente aquella situación y explicó que algunos integrantes de la institución estaban fascinados con el argentino, mientras otros desconfiaban de su contextura.

Unos decían que era un fenómeno y otros decían que era tan menudito que lo podían matar de una patada”, relató Minguella al diario El País.

Rexach, en cambio, quedó rápidamente convencido de sus condiciones. El entonces secretario técnico organizó un partido en el que Messi tuvo que enfrentarse a jugadores mayores para evaluar su nivel.

El club catalán también asumió el costo del tratamiento hormonal que necesitaba el futbolista para su crecimiento.

El club catalán también asumió el costo del tratamiento hormonal que necesitaba el futbolista para su crecimiento.

Siempre he dicho que enseguida vi que Messi era bueno”, afirmó Rexach, quien desde ese momento decidió asumir personalmente la responsabilidad de avanzar con su incorporación.

La situación se volvió cada vez más urgente porque Jorge Messi veía pasar los días sin una definición y comenzaba a considerar la posibilidad de regresar con su familia a Argentina.

La servilleta que terminó siendo un contrato

Ante esa incertidumbre, Rexach tomó una decisión tan improvisada como trascendental. En el club de tenis Pompeia de Barcelona, agarró una servilleta y escribió allí su compromiso de fichar al joven argentino.

El texto establecía que se comprometía “bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi siempre y cuando nos mantengamos en las cantidades acordadas”.

La servilleta fue subastada en mayo de 2024 por unos 890.000 euros.

La servilleta fue subastada en mayo de 2024 por unos 890.000 euros.

La servilleta fue firmada por Rexach, Gaggioli y Minguella, y terminó funcionando como una suerte de primer contrato que garantizó la continuidad de Messi en Barcelona.

El club también asumió una parte fundamental del proceso: se hizo cargo del tratamiento hormonal que necesitaba el futbolista para su crecimiento. Esa decisión permitió que el joven pudiera continuar su desarrollo en España.

El inicio de una era en Barcelona

El documento fue firmado el 14 de diciembre de 2000, una fecha que quedó vinculada para siempre con el comienzo de la relación entre Messi y Barcelona.

A partir de entonces, el argentino desarrolló en el club los mejores años de su carrera profesional y se transformó en una de las figuras más importantes de la historia del fútbol. Su vínculo con la institución se extendió hasta su inesperada salida, el 5 de agosto de 2021.

Durante ese período, Messi conquistó numerosos títulos y premios individuales, entre ellos ocho Balones de Oro, además de convertirse en el máximo goleador histórico del Barcelona.

La historia de aquella servilleta también adquirió valor propio con el paso del tiempo. El documento, que había quedado en manos de Horacio Gaggioli, fue puesto a la venta años después.

En mayo de 2024, la servilleta fue finalmente subastada por aproximadamente 890.000 euros, equivalentes entonces a cerca de un millón de dólares. Lo que comenzó como una solución improvisada ante la incertidumbre terminó convertido en uno de los objetos más simbólicos de la carrera de Messi.

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