Cada 9 de octubre, el queso azul se convierte en protagonista y encuentra su lugar en platos que destacan su personalidad inconfundible. Desde pastas y risottos hasta ensaladas y otras creaciones, distintas propuestas gastronómicas invitan a descubrir nuevas formas de disfrutar este ingrediente.
Día del Queso Azul: lugares para celebrarlo con buenos platos
Sabores intensos, preparaciones irresistibles y propuestas ideales para disfrutar fuera de casa
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9 de octubre - Día Internacional del Queso Azul.
OPCIONES PARA ELEGIR EN LA CAPITANA
En La Capitana, espacio de cocina porteña y vermutería, inspirado en la Buenos Aires de las décadas del 40 y 50 y en la figura de Eva Perón, el queso azul es parte de dos preparaciones bien diferentes. Una de ellas es la Ensalada El Hecho Maldito, que combina al queso azul con langostinos asados al hierro, hojas verdes, peras en reducción de Malbec y nueces, con una reducción de aceto y oliva que reúne los distintos sabores. La fruta aporta un contrapunto dulce a la intensidad del queso, mientras las nueces suman textura y un perfil tostado.
También forma parte del relleno de las empanadas de queso azul, panceta, ciruela y mozzarella, que pueden pedirse fritas o al horno. Para acompañar estas propuestas, un vino blanco con buena acidez puede aportar frescura y equilibrar la intensidad y untuosidad del queso azul.
CONTRAPUNTO CON HONGOS EN DEL RÍO CANTINA
El risotto de hongos de Del Río Cantina encuentra en el queso azul un contrapunto intenso para una preparación de perfil bien terroso. Se elabora con arroz carnaroli, caldo de verduras y un mix de setas, al que se incorpora además el agua de hidratación de boletus secos para concentrar todavía más los sabores. El queso suma cremosidad y carácter a un plato que también se apoya en la profundidad de los hongos.
Del Río Cantina cuenta con dos sedes, la original de Saavedra y la de Villa Urquiza, inaugurada este año, ambas con una propuesta inspirada en las cantinas italianas y una oferta de cafetería durante la tarde. Para acompañar el risotto, un vino blanco de buena acidez aporta frescura y ayuda a equilibrar los sabores.
ENSALADA Y PASTAS EN RESTAURANT MUSEO EVITA
El queso azul aparece en dos preparaciones de Restaurant Museo Evita. En los ravioles de calabaza, se incorpora a una crema de queso azul y ciboulette que acompaña la pasta casera y genera un contraste entre el dulzor de la calabaza y el carácter más marcado del queso.
Para este plato, una copa de Chardonnay resulta una buena compañía por su frescura y acidez. En una versión más fresca, la ensalada de rúcula combina peras asadas, queso azul, cebolla caramelizada y garrapiñadas de girasol, con un aderezo de aceto y oliva. Para esta opción puede funcionar un blanco fresco, como un Chardonnay, o incluso un Malbec joven si se busca acompañar la intensidad del queso. Dos platos que utilizan un mismo ingrediente desde lugares diferentes: uno más cremoso y reconfortante, el otro fresco y basado en contrastes.
RISOTTO EN TOMATE
En Tomate, el queso azul aparece en distintas preparaciones de la carta, entre ellas el risotto de calabaza, elaborado con arroz cremoso, queso azul brûlée y praliné de frutos secos, donde el ingrediente aporta contraste de sabor y textura.
La propuesta también incorpora el queso azul en otras combinaciones que acompañan la cocina de estación y las influencias mediterráneas de la marca. Con sedes en Palermo Soho, Rosedal y Pilar, Tomate funciona bajo un formato all day, con opciones para desayunos, almuerzos, meriendas, after office y cenas.
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