El turismo de cercanía ganó fuerza con la idea del “slow travel”: viajar menos lejos, pero mejor. A pocas horas de Buenos Aires, esa lógica se vuelve plan de fin de semana, con aire de campo, tiempos lentos y una pausa real sin la presión de armar una escapada complicada.
El destino de Buenos Aires perfecto para desconectar de la rutina por unos días
Dentro del mapa del turismo de cercanía, Buenos Aires esconde propuestas pensadas para frenar el ritmo y cambiar de aire sin viajar lejos.
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Un paisaje sereno que invita a cambiar el ritmo y a mirar alrededor con otros tiempos, lejos de la lógica apurada de la ciudad.
En ese mapa aparece Salvador María, una localidad rural que combina historia, tradición y actividades al aire libre. Con un centro tranquilo, festividades que sostienen la identidad del pueblo y la cercanía de un espejo de agua muy buscado, ofrece una desconexión sencilla y sin vueltas.
Dónde se ubica Salvador María
Salvador María queda en el partido de Lobos, en la provincia de Buenos Aires, a unas dos horas de La Plata. La zona se volvió cada vez más elegida por quienes quieren bajar el ritmo sin alejarse demasiado.
Su crecimiento se relaciona con la cercanía a la Laguna de Lobos, uno de los atractivos fuertes del área. En pocos kilómetros, el paisaje cambia: del asfalto y la ciudad al verde del campo y los caminos que invitan a caminar sin apuro.
Qué se puede hacer en Salvador María
El pueblo conserva una impronta rural marcada, con un bulevar central arbolado, una iglesia con actividad y una vida comunitaria que se nota en los encuentros del calendario local. Esa atmósfera es parte del encanto para quienes buscan desconectar.
Uno de los planes más comentados es la Fiesta de la Miel, donde se reúnen apicultores y artesanos con degustaciones y espectáculos. También aparece Sabores Patrios, un encuentro que suma comidas criollas y ferias de emprendedores.
A pocos minutos, la laguna, de unas 800 hectáreas, permite pasar el día con propuestas bien distintas: pesca, remo, kitesurf y windsurf. Además, el lugar se presta para el avistaje de aves y el contacto con la fauna local.
Para quienes buscan una experiencia más ligada al campo, en los alrededores hay opciones vinculadas al polo, con prácticas y torneos que atraen visitantes. Así, la escapada combina naturaleza, gastronomía y un costado cultural que le da personalidad.
Cómo ir hasta Salvador María
En auto, lo más práctico es tomar las rutas hacia Lobos y seguir la señalización hacia Salvador María. Al ser una localidad cercana a centros urbanos importantes, el acceso resulta simple para una salida corta.
Otra alternativa es llegar primero a Lobos y desde ahí completar el tramo final con transporte local o vehículo particular. Si vas por el día, conviene salir temprano para aprovechar el pueblo y sumar la laguna sin correr con el reloj.
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