22 de enero 2026 - 15:46

Una startup argentina fundada hace apenas un año creó una solución de IA para pymes que se expandió por América latina

Prometheo automatiza la atención de consultas y la operación de ventas. La iniciativa surgió de dos emprendedores que se conocen desde el colegio secundario en Olivos.

Martín Pilossof y Juan Stein, fundadores de Prometheo.

Martín Pilossof y Juan Stein, fundadores de Prometheo.

Según la mitología griega, Prometheo fue un titán que robó a los dioses el dominio del fuego y se lo entregó a los humanos. De alguna manera, con esa decisión “democratizó” el uso de un recurso vital para el desarrollo de la humanidad.

Ahora, una startup argentina que tomó el mismo nombre se propuso concretar una acción similar: sacar la Inteligencia Artificial del ámbito exclusivo de las corporaciones y democratizar su acceso para los eslabones más débiles de la cadena de valor empresarial.

Se trata de Prometheo, una empresa fundada por dos emprendedores argentinos que hace poco más de un año irrumpió en el ecosistema tecnológico local con proyección para toda América latina.

Su propósito es tan relevante como simple: poner la inteligencia artificial al alcance de las pymes para que puedan responder, vender y gestionar operaciones sin depender de la disponibilidad humana.

Esa herramienta, hoy convertida en startup, arrancó desde cero en noviembre de 2024 hasta sumar en la actualidad algo más de 500 clientes y contabilizar u$s620.000 en ingresos anuales recurrentes (ARR).

Un dato que destacan sus propios fundadores es que el proceso de crecimiento y expansión se desarrolló sin inversión externa, es decir sin apelar a las habituales rondas de inversión temprana que las startups suelen utilizar para poder escalar sus proyectos.

Prometheo se financió con inversión propia y reinversión de los ingresos de ITESA, la empresa que la precedió. El monto inicial estimado para el desarrollo fue de alrededor de u$s80.000, según revelaron sus fundadores.

El origen: dos amigos, una visión compartida

La historia de Prometheo es inseparable de la de sus fundadores: Martín Pilossof y Juan Stein. El vínculo entre estos dos jóvenes que apenas superan los 30 años comenzó mucho antes de pensar en automatización, clientes o inteligencia artificial: se conocieron durante la escuela secundaria en Olivos, en la provincia de Buenos Aires, y desde entonces compartieron una amistad que con el tiempo derivaría en una sólida sociedad emprendedora.

Aunque sus caminos académicos y profesionales comenzaron de manera distinta, ambos confluyeron en una obsesión por la innovación y los productos tecnológicos propios.

Pilossof decidió especializarse en el mundo de los negocios y la innovación: estudió Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella, donde además realizó un intercambio académico en Ámsterdam, y luego cursó una Maestría en Innovación y Nuevos Negocios en el IAE Business School.

Antes de dedicarse por completo al emprendimiento, adquirió experiencia corporativa en la cervecería Quilmes, propiedad del grupo internacional AB InBev, donde lideró áreas de innovación y franquicias, lo que terminó por moldear su enfoque sobre cómo crear y escalar soluciones tecnológicas viables y útiles.

Por su parte, Stein tomó un camino menos tradicional: comenzó estudios en Ingeniería Industrial, pero pronto decidió dejar la carrera formal para formarse de manera autodidacta en programación y diseño.

Según él mismo suele comentar, siempre tuvo una inclinación natural por “meter mano”, experimentar con código y construir soluciones funcionales, incluso sin contar con una formación académica tradicional en ingeniería o sistemas.

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La solución de IA de Prometheo responde consultas y concreta ventas.

La solución de IA de Prometheo responde consultas y concreta ventas.

De proyectos escolares a una compañía tecnológica

Antes de fundar lo que hoy es Prometheo, Martín y Juan ya habían trabajado juntos en múltiples proyectos y emprendimientos. Su colaboración más temprana incluyó desarrollos como una plataforma para viralizar regalos y una intranet para la cadena de bares Patagonia, lo que les permitió estrechar vínculos, entender cómo colaborar en proyectos de software y aprender a traducir ideas en productos funcionales.

Su evolución profesional los condujo a fundar ITESA Innovation Company, una firma argentina registrada en octubre de 2019 que se posicionó como software factory y laboratorio de innovación tecnológica, tanto para clientes propios como para terceros.

Durante sus primeros años, la firma se consolidó desarrollando una enorme cantidad de proyectos tecnológicos y prototipos, actuando como aliado estratégico de otras startups y empresas que necesitaban desarrollar productos digitales de forma rápida.

En esa etapa -que los fundadores describen como de “ensayo, error y evolución”- lograron construir más de 30 startups desde cero para founders de países como Estados Unidos, Colombia, México, Argentina, Israel y Francia.

Entre los proyectos más relevantes de ITESA se encuentra GUS, una plataforma interna creada en pandemia que permitía coordinar más de 100 freelancers para conformar equipos técnicos en menos de 24 horas según las necesidades de cada proyecto.

El accidente que dio nacimiento a Prometheo

La chispa que terminó encendiendo Prometheo no fue planificada, sino accidental. Durante un proyecto de tokenización inmobiliaria, vinculado al mundo cripto y la emisión de activos digitales, el equipo de ITESA enfrentó un problema operativo clásico: la necesidad de responder una gran cantidad de consultas de potenciales clientes y usuarios técnicos sobre el producto.

Contratando a agencias externas para manejar mensajes en redes sociales no lograron resolverlo, ya que el producto era demasiado técnico y el personal contratado no podía responder con precisión.

Fue entonces cuando los fundadores decidieron experimentar con una solución de automatización: conectaron un modelo de inteligencia artificial a Instagram y WhatsApp en un fin de semana, y el resultado fue inmediato.

Lo que inicialmente era una herramienta auxiliar para atender consultas terminó siendo lo que realmente captó el interés del mercado: los usuarios preferían ese sistema de atención automatizada antes que la plataforma cripto en sí. Ahí nació la idea de construir una solución independiente centrada en IA y atención de clientes automatizada: así surgió Prometheo.

Un producto con ADN latinoamericano

En la actualidad, Prometheo no es solo una herramienta de automatización más: se posiciona como una plataforma CRM 100% basada en inteligencia artificial, diseñada para responder consultas y concretar ventas desde múltiples canales con una experiencia que simula una conversación humana, pero con escala ilimitada.

La plataforma se integra con más de veinte sistemas, que van desde Tiendanube, WooCommerce, Mercado Libre y Tokko para inmobiliarias, hasta Google Calendar y sistemas de pago como Mercado Pago. Esto permite automatizar tareas que antes requerían equipos enteros.

La intención es reducir fricciones para pymes que no tienen equipos técnicos, recursos o tiempo para herramientas complejas, y ofrecer una solución que pueda activarse en cuestión de minutos con una interfaz intuitiva, incluso similar a WhatsApp.

El producto encontró nichos de adopción en sectores como e-commerce, inmobiliarias y servicios de salud y estética, donde la capacidad de responder rápidamente a consultas, enviar catálogos o coordinar turnos sin depender de recursos humanos cambia radicalmente la operativa comercial.

Ahora cuenta con más de 500 clientes distribuidos en 10 países de la región, en base a un modelo de expansión basado en partners e integradores que aportan cerca del 40% de las ventas. Pero decidió avanzar con recursos propios en México y Colombia.

A poco más de un año de su lanzamiento, Prometheo anunció recientemente su desembarco formal en Colombia, donde ya contaba con clientes a través de representantes pero ahora busca crecer con una estrategia propia. El país latinoamericano registra una de las tasas más rápidas de adopción de IA dentro de sus pequeñas y medianas empresas, lo que lo convierte en un campo fértil para soluciones de automatización accesibles, según informó la empresa.

México, por su parte, ya se había consolidado como uno de los mercados más dinámicos para la plataforma, con una adopción acelerada en sectores como salud, retail y educación, y ahora se proyecta como uno de los pilares fundamentales para su crecimiento regional en los próximos años.

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