Tucumán tiene un rincón escondido en los valles que parece salido de un cuento por su altura y silencio. El pueblo ofrece una experiencia de turismo diferente para los que buscan escapar del ruido de las ciudades y prefieren el aire puro de la montaña entre las nubes.
El secreto mejor guardado de Tucumán para un viaje lleno de paz y tranquilidad entre las nubes
Lejos del ruido de la ciudad, este sitio es ideal para relajarse y escapar del bullicio ensordecedor de los lugares con mucha concentración de gente.
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Este sitio es ideal para relajarse y escapar del bullicio.
Es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido y la vida transcurre a un ritmo mucho más lento. Muchos eligen este destino para conocer de cerca las raíces locales mientras disfrutan de un paisaje que no se encuentra en ningún otro punto de la provincia.
Dónde se ubica El Pichao
Este paraje se encuentra en el departamento de Tafí del Valle, metido en lo profundo de los Valles Calchaquíes. Para encontrarlo hay que subir bastante, ya que está a pocos kilómetros de Colalao del Valle, en una zona donde el cielo y la montaña se juntan permanentemente.
La altura del lugar es clave porque permite tener vistas despejadas y un clima fresco durante casi todo el año. Está ubicado cerca del límite con Salta y Catamarca, lo que lo convierte en un punto de parada para los que recorren el norte argentino buscando paz absoluta.
Qué se puede hacer en El Pichao
La actividad principal para los que llegan hasta acá es visitar las ruinas de piedra que quedaron de los antiguos habitantes de la zona. Se puede caminar entre los restos arqueológicos de Pueblo Viejo y entender cómo se vivía en estos cerros hace cientos de años.
Otra parada obligatoria es probar los dulces artesanales que preparan las familias del pueblo. Son famosos por sus productos hechos con nuez y membrillo, siguiendo recetas que pasan de padres a hijos y que son el motor del turismo local porque todos los visitantes se llevan un frasco.
Para los que tienen ganas de moverse un poco más, hay varios senderos que salen desde el centro del caserío hacia los cerros. Son caminatas tranquilas donde lo único que se escucha es el viento, ideales para sacar fotos desde lo más alto o simplemente sentarse a mirar el horizonte.
Cómo ir hasta El Pichao
Para llegar desde la capital tucumana es necesario tomar la Ruta Provincial 307. El viaje pasa por Tafí del Valle y Amaicha hasta llegar al cruce con la Ruta Nacional 40, donde hay que seguir un tramo más hacia el norte hasta Colalao.
Una vez en Colalao del Valle, queda el último tirón de ocho kilómetros por un camino de tierra que sube hacia los cerros. Lo ideal es ir con cuidado y en un vehículo que se banque el ripio, sobre todo en los meses donde puede haber alguna lluvia.
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