En el corazón de Córdoba, una casona centenaria restaurada con esmero logró transformar su historia en una experiencia de lujo moderna y sensorial. Con solo 16 habitaciones, cada una con su sello particular, este hotel boutique argentino se convirtió en un referente regional.
Fue elegido como el mejor spa de todo Latinoamérica por su diseño y atención: dónde queda
Una propuesta de descanso original se destaca en Córdoba y atrae las miradas internacionales por sus detalles.
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El hotel cuenta con el que es considerado el mejor Spa de Latinoamerica.
Su prestigio se debe a reconocimientos internacionales y una nueva nominación a los premios REVE, que consolidan su lugar en el podio de la hotelería de alta gama. Pero más allá de los premios, lo que realmente enamora es su esencia: una mezcla de calma, diseño y autenticidad que te invita a desconectarte del mundo.
¿Cómo es el hotel Azur Real Hotel & Spa?
Ubicado en una antigua residencia construida en 1915, el Azur Real Hotel & Spa es el resultado de una meticulosa restauración que duró cuatro años. La propiedad, que alguna vez fue droguería, liceo y hasta escuela de computación, hoy brilla como un refugio de relajación y paz. Cada espacio mantiene detalles originales, combinados con toques de diseño actual que respetan la arquitectura histórica.
Con una propuesta de alojamiento completamente personalizada, las habitaciones se dividen en seis categorías, desde opciones más simples hasta suites exclusivas. Pero, lo más distintivo es que no hay dos iguales, ya que cada cuarto ofrece una experiencia particular, con materiales nobles y una estética cuidada pensada para el confort absoluto.
La joya de Azur: El Spa
Aunque el hotel completo es espectacular, la verdadera joya es su espacio de bienestar. Baños de Azur, el circuito insignia del spa, propone un recorrido inmersivo basado en la arquitectura jesuítica y antiguos rituales vinculados al agua. Durante dos horas, quienes lo visitan atraviesan doce estaciones sensoriales que combinan temperaturas, luces, aromas y sonidos, para lograr una reconexión profunda.
Además de esta vivencia, el spa ofrece tratamientos personalizados que incluyen masajes con técnicas orientales y sesiones de cuidado corporal con cosmética natural de las sierras. Para completar la experiencia, el restaurante Bruma y la Casa de Té aportan sabores locales con un enfoque contemporáneo, cerrando un viaje que estimula todos los sentidos.
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