"Con trabas a la importación, la industria del vino puede ser obsoleta en poco tiempo"

Lifestyle

Empresaria, enóloga, Susana Balbo recientemente presentó dos nuevos emprendimientos turísticos, un hotel y un avión, mientras apuesta a sumar mercados de exportación y lanzar líneas de vinos orgánicos.

Susana Balbo tiene cuatro décadas de trayectoria en la industria vitivinícola. Con inicios en Cafayate, Salta, la primera enóloga del país recaló en Mendoza en 1990, desde donde afianzó su carrera en el mundo del vino. A finales de esa década creó su propia bodega, Susana Balbo (originalmente Dominios del Plata) en Agrelo, en el departamento de Luján de Cuyo. La empresaria cuestiona las actuales políticas para el sector por ser “contradictorias”. “El vino genera divisas y valor agregado, pero hoy tenemos limitaciones”, dice en diálogo con Ámbito. Las trabas a la importación asoman como la principal queja de Balbo. “No contemplan que podemos y necesitamos crecer”, señala.

Bodega Pano.jpg

Susana Balbo recientemente presentó dos nuevos emprendimientos turísticos, un hotel y un avión, mientras apuesta a sumar mercados de exportación y lanzar líneas de vinos orgánicos. Este año fue premiada en Londres con el International Wine Challenge (IWC) Lifetime Achievement Award, uno de los galardones más prestigiosos del mundo de la industria vitivinícola.

Periodista: ¿Qué análisis hace de la situación de la industria vitivinícola?

Susana Balbo: La situación es complicada. Las restricciones a la importación nos afectan mucho porque ponen una limitación al crecimiento. Si pensás crecer en exportaciones, se habilita hasta un 10% sobre lo que importaste el año anterior. Ahora, si tenés un programa más agresivo, para crecer un 15% o un 25% por ejemplo, te faltan insumos. No contemplan que podemos y necesitamos crecer más. Y para eso hacen falta insumos importados. O si queremos ampliar mercados o ampliar líneas de productos. Es una política contradictoria. El vino genera divisas y valor agregado. Y hoy tenemos estas limitaciones que nos obligan a elegir qué importar: ¿barriles, papel para etiqueta, tinta? No es justo. No tenemos cupo porque tenemos que elegir.

P: ¿Por qué cree que se generan esas contradicciones?

S.B.: Mi impresión es que no conocen las economías regionales. El impacto de las políticas económicas que se toman en Buenos Aires se piensan para la Pampa Húmeda. Nosotros tenemos un capital de largo plazo, con retornos en 10 años. Una maquina la amortizo en diez años, un barril en 5 años. Los vinos de alta gama saldrán en 5 años, pero el barril lo necesito hoy. Si el crecimiento solo puede ser un 10%, me limitan hasta en la posibilidad de expandir mi empresa. Sería importante que se pongan especialistas, que las hayan vivido. El achicamiento del Estado debería pasar por la eficiencia, no disminuir planes sociales porque hay gente en situación extrema, pero hay una burocracia tremenda de funcionarios que no tiene razón de ser.

SusanaBalbo-11.jpg
Las trabas a la importación asoman como la principal queja de Balbo. “No contemplan que podemos y necesitamos crecer”, señala.

Las trabas a la importación asoman como la principal queja de Balbo. “No contemplan que podemos y necesitamos crecer”, señala.

P: ¿Complican estas cuestiones al momento de abrir nuevos mercados?

S.B.: En la vitivinicultura se sufre la percepción del país. Estamos inmersos en nuestra crisis, donde el país no tiene la mejor de las reputaciones. El impacto en las reuniones es cuando nos preguntan “¿Van a poder cumplir?”. Claro que vamos a cumplir. Me hace acordar a 2001, yo trabajaba para Catena y me preguntaban los importadores: ¿Ustedes van a poder cumplir? Hay una economía y un país político, pero hay una economía real que trabaja y produce. Hay que juzgar la industria vitivinícola, donde tenemos eficiencia y máxima calidad, con un nivel de reputación en el mundo.

P: En las últimas semanas hubo reuniones de cámaras del vino con el Gobierno. Se habló de derechos de exportación y hasta de un “dólar vino”, ¿qué opina?

S.B.: Opino que hay que liberar economía. Me sigue doliendo la brecha entre Bodegas de Argentina, Coviar, etcétera. Deberíamos estar unidos, más allá de las gestiones que hace cada uno. Representamos a ocho provincias vitivinícolas. Estamos peleando por una categoría de trabajo muy potente, y estos parches no nos ayudan en nada. Liberar la economía puede traer consecuencias en lo inmediato y lo entiendo. Pero hay que sincerar la economía. Estamos perdiendo ventas en los niveles entry level, de 10 dólares para abajo porque Argentina no es competitiva. Y ese mercado es el 70% del mercado del mundo. Cualquier medida es bienvenida, hoy ya nos dan un reintegro, pero lo bueno es la liberación, competir e importar tecnología. Nos influye porque competimos con los mejores: Francia, California, Chile, Australia, y todos tienen libertad para comprar y vender. Estamos obligados a invertir. Mientras me permitan comprar maquinas, bien. Pero si ponen trabas es un problema, podemos ser una industria obsoleta en poco tiempo.

P: Hablaba de planes de crecimiento…

S.B.: Tenemos ambición de crecimiento: el año pasado nos pusimos una de meta 9% y crecimos 15%. Hay que soñar con la vía láctea para aterrizar en la luna. No me pongo metas flacas, porque no tengo forma de incentivar a mi equipo. Yo estoy solo en 34 países. Ayer estuve con gente que exporta a 120 países. Me faltan 80. Hay que mirarse en el espejo de otros, que compiten en todo el mundo y entender cuánto falta por invertir. Hoy no puedo transferir salarios a gente que contraté en el extranjero. Contraté gente de afuera y tengo que pagar en dólares pero no puedo transferirlos. Ambiciono crecer, puedo generar más empleo, y es la forma de salir adelante.

Susana Retrato 1.jpg

"Tenemos ambición de crecimiento: el año pasado nos pusimos una de meta 9% y crecimos 15%. Hay que soñar con la vía láctea para aterrizar en la luna", analiza Balbo.

P: ¿Cuáles son esos mercados a los que quiere llegar?

S.B.: Tenemos presencia floja en Latam, salvo en Brasil. Llegamos poco a Colombia, México o Perú. México es importante para crecer. Tampoco estamos en Europa del Este o en Irlanda o en Asia. Hay potencial, pero hay que viajar y tengo un dólar turista q es más caro que el que recibo por la botella que vendo. Yo viajo por trabajo. Pago un 35% de más que tengo que aplicar al costo.

P: ¿Está trabajando en nuevos productos?

S.B.: Siempre estamos haciendo cosas nuevas. Mucho en vinos orgánicos. Estamos ampliando la gama con certificación 100% orgánica. También en vinos de bajo alcohol porque hay requerimiento en el mercado. Hay una tendencia de vino natural, de poco sulfito, sin residuos de pesticidas. Argentina tiene esas condiciones y no las hemos explotado. Lo mismo con los vinos por regiones. Además, abrí dos empresas nuevas: un hotel y un avión turístico.

P: ¿De qué se tratan esos proyectos?

S.B.: El hotel se inauguró hace poco, viene bien. Abrimos con el inicio de la temporada baja. El avión lo tuvimos un año parado por temas burocráticos hasta que lo pudimos poner en marcha. Se hacen vuelos a baja altura y están influenciados por la temperatura y el clima. Por eso en invierno no opera mucho. Veremos en primavera y verano.

P: ¿Es inseparable el vino del turismo?

S.B.: Inseparables. Ojalá llegue a desarrollarse como en otras partes. En California el turismo es importante, da más que ganancias que Disney. Es un turista que gasta mucho dinero, que va a buenos restaurantes, buenos hoteles, no es el turismo gasolero. Hay que apostar, Mendoza va mejorando en eso y es maravilloso. Pero falta, muy pocos podemos abrir de noche por temas de seguridad, hay que resolverlo. Seguridad, infraestructura, caminos, porque a pesar de Waze la gente se pierde. Se pueden generar inversiones.

P: Recientemente recibió un premio internacional por su trabajo en la industria, ¿qué significa para usted?

S.B.: Como dije en el discurso al recibir el reconocimiento: es una forma de incentivar. Valió la pena tanto trabajo y tanto esfuerzo, el tiempo de no estar con mis hijos y mi familia, que supieron aceptar las ausencias. Es reconocimiento a un equipo, a toda la gente que me acompaña, desde la fundación de la bodega.

Temas

Dejá tu comentario