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Marcha atrás (parcial) con suba de tasa para importaciones

Tras la airadas protestas de diferentes sectores industriales Hacienda excluyó del aumento anunciado la semana pasada a líneas de producción, bienes temporales y máquinas con destino Vaca Muerta.

El Gobierno decidió ir marcha atrás parcialmente con el aumento de la Tasa de Estadística que había dispuesto la semana pasada. Dejó fuera del alcance de la medida a las importaciones temporales, las de bienes de capital destinados a la producción de petróleo no convencional de Vaca Muerta y las líneas de producción nuevas y usadas. Estos rubros no pagarán, pero se mantiene la suba del 0,5% al 2,5% a las compras del exterior de bienes de consumo final.

Las airadas protestas de entidades empresariales sobre el encarecimiento de los costos hizo repensar la medida al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne.

Hoy se publicará en el Boletín Oficial el decreto modificatorio que retrotrae la situación para las actividades productivas.

Fuentes del Gobierno indicaron a este diario que tal como quedó el paquete, ahora se estima recaudar entre $25.000 y $27.000 millones. Al inicio, Dujovne trataba de conseguir $30.000 millones para reforzar las arcas públicas.

La alícuota no corresponde técnicamente a un impuesto. En realidad es un precio que fija la Aduana por la prestación de sus servicios a los operadores del comercio exterior.

Aun así, lo que sobrevivió a la poda persigue una clara finalidad recaudatoria. La magnitud de la medida sigue siendo importante.

En Hacienda justificaron la decisión en la necesidad de financiar organismos del Estado que participan de manera directa o indirecta en la actividad del comercio exterior.

Es el caso del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) que emite certificados de calidad de productos que ingresan al país o del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) que participa en el proceso de exportación de alimentos.

Entre los sectores que volverán a estar en la situación previa al paquete figura la industria automotriz, por lo menos en lo relacionado con la importación de autopartes para vehículos que luego se destinen a exportación. El 70% de un auto ensamblado en Argentina es de origen externo. Por otra vía el Gobierno dispuso una compensación para el sector automotor. Le subió al 6% el reintegro a las exportaciones, un beneficio que desapareció para la mayoría de las grandes industrias en el marco del ajuste fiscal. También la industria alimenticia había elevado la protesta al advertir que el incremento en la tasa iba a terminar por impactar en las góndolas de los supermercados.

Igualmente, con la parte del paquete que afecta a los bienes de consumo final, entre los cuales hay durables, textiles, calzados, el Gobierno busca desalentar la importación y de ese modo mejorar la balanza comercial, que este año comenzó a dar números positivos.

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