Richmond, EE.UU. (EFE) -El gobernador del estado de Virginia, Mark Warner, concedió la clemencia a un hombre que debía ser ejecutado hoy y que se hubiera convertido en la víctima número mil de la pena de muerte en Estados Unidos.
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Fuentes oficiales dijeron que Robin Lovitt deberá ahora cumplir una pena a cadena perpetua sin libertad bajo palabra, por el asesinato en 1998 del dueño de un cabaret.
Warner otorgó la clemencia después de que los abogados de Lovitt señalaran que el condenado no había podido demostrar su inocencia debido a que las pruebas de ADN habían sido accidentalmente destruidas. Esta es la primera vez que Warner concede clemencia.
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