Washington (EFE, ANSA) - El presidente de EE.UU., George W. Bush, y el primer ministro iraquí designado con acuerdo estadounidense, Iyad Allawi (foto), coincidieron ayer en que «el mundo e Irak están mejor sin Saddam Hussein» y que los terroristas que operan en el país árabe «están acorralados», tras una cumbre en la Casa Blanca.
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Sin embargo, el optimismo expresado contrastó con el anuncio del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, de que las elecciones previstas para enero, que ayer ratificó Allawi, sólo se harán en las áreas en las que no haya violencia. «Digamos que han probado organizar elecciones y que resultan posibles sólo en las tres cuartas partes o en las cuatro quintas partes del país, porque en algunas áreas hay mucha violencia», dijo Rumsfeld ante una comisión del Senado. «¿Mejor esto que ninguna elección? Pueden apostarnos», desafió Rumsfeld.
Bush aprovechó la cumbre para emitir un drástico reproche hacia España, cuyas tropas, por decisión de José Luis Rodríguez Zapatero, abandonaron la coalición invasora. «Sé que ellos (los terroristas) quieren afectar a otras naciones con sus asesinatos. Sé que se envalentonaron cuando España se retiró de Irak como resultado de los atentados antes de las elecciones.»
Por su parte, en el discurso que pronunció Allawi ante ambas cámaras del Congreso norteamericano, reafirmó su alianza con Bush y buscó respaldar la estrategia de la Casa Blanca para su país, en momentos en que arrecian la violencia y las críticas. «Gracias Estados Unidos. Sus sacrificios no serán en vano e Irak tendrá éxito», afirmó el actual primer ministro, quien en el pasado encabezó misiones de la CIA en contra de Hussein. Su discurso fue interrumpido varias veces por el aplauso de los legisladores.
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