Washington (AFP, EFE, ANSA, ASN) - Las conversaciones entre Estados Unidos, Corea del Norte y China sobre el conflicto nuclear norcoreano se suspendieron sorpresivamente ayer en Pekín, un día antes de lo previsto, debido a la retirada de Pyongyang y la advertencia de Washington de que no aceptará ninguna amenaza. Mientras tanto, el gobierno de George W. Bush aseguró que durante el transcurso de las conversaciones Corea del Norte admitió tener armas nucleares.
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El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, anunció ayer que las negociaciones habían «concluido» y que mientras funcionarios estadounidenses y chinos podrían seguir el diálogo mañana, la participación norcoreana en el mismo había terminado. Horas antes, mientras estadounidenses y norcoreanos celebraban su segundo día de negociaciones en Pekín, programadas del 23 al 25 del corriente mes, Pyongyang advirtió que una guerra con Estados Unidos puede estallar «en cualquier momento» debido a la política «hostil» de Washington.
«La situación es tan tensa que puede estallar una guerra en cualquier momento, debido a las medidas adoptadas por Estados Unidos», afirmó un comunicado emitido por la agencia de noticias estatal norcoreana «KCNA». «La guerra de Irak lanzada por Estados Unidos pese a la oposición unánime de la comunidad internacional demuestra a todos los Estados soberanos que sólo una fuerte intimidación física puede proteger la soberanía de un país», agregó la nota. Por su parte, Powell dijo que «las discusiones que tuvieron lugar en Pekín no deberían dejar la menor impresión de que Estados Unidos, sus socios y las naciones de la región se sentirán intimidados por declaraciones belicosas, amenazas o acciones que piensan que les acarrearán mayor atención o que nos obligarán a hacer concesionesque de otra forma no haríamos. Tendrían que estar muy mal asesorados para adoptar ese camino».
Según el funcionario estadounidense, las tres partes presentaron «posiciones fuertes» durante las conversaciones destinadas a apaciguar la crisis nuclear en la península coreana. «Los norcoreanos presentaron sus puntos de vista con vigor, así como lo hicieron los chinos y Estados Unidos», dijo Powell en un discurso ante el Consejo Estados Unidos-Asia-Pacífico. «Las partes regresarán a sus capitales y evaluarán lo escuchado, analizarán las propuestas planteadas y determinarán cuál será el próximo paso», agregó el funcionario.
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