Ciudad del Vaticano (EFE) - Benedicto XVI pidió ayer a Venezuela «la libertad para ejercer su misión» y mostró ayer su esperanza de que «se disipen las actuales dificultades» en las relaciones entre la Iglesia y ese país.
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Así lo manifestó en el mensajeque dirigió al nuevo embajador de Caracas ante la Santa Sede, Iván Guillermo Rincón Urdaneta.
Benedicto XVI aludió a un discurso pronunciado por Juan Pablo II al Cuerpo Diplomático ante la Santa Sede en enero pasado, en el que el fallecido Pontífice aseguraba que «no hay que temer que la justa libertad religiosa sea un límite para las otras libertades o perjudique la convivencia civil».