Washington (EFE) - Un científico que trabajó en laboratorios biológicos del gobierno de EE.UU., se ha convertido en el sospechoso de los atentados cometidos con ántrax, según informó la Oficina Federal de Investigación (FBI).
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El FBI realizó ayer un rastreo del domicilio del científico Steven Hatfill, en Maryland, cerca de los laboratorios de Fort Detrick, en donde trabajó en 1999, precisamente en un programa que buscaba simular un ataque con ántrax a través del correo.
En octubre del pasado año, varias cartas que contenían «bacillus anthracis» fueron enviadas a medios de comunicación y políticos estadounidenses. Como consecuencia de esto, 5 personas murieron y otras 13 resultaron afectadas por este bacilo, que provoca la enfermedad conocida como carbunco.
• Sospechoso
El FBI había considerado, hasta ahora, a Hatfill bajo la categoría de sujeto «interesado» dentro de la investigación sobre los atentados, pero ahora lo considera como «sospechoso potencial», un grado menor al de «sospechoso».
Efectivos de la policía federal estadounidense efectuaron ayer un registro en el apartamento que ocupa el científico, donde varios agentes vestidos de civil procedieron a empaquetar, en grandes bolsas y para su estudio, los deshechos y basuras que había en el exterior de la casa. Hatfill, según las informaciones filtradas por la Policía a varios medios de comunicación, no trabajaba directamente con el bacilo del ántrax, pero tuvo acceso a los laboratorios en los que se disponía de la cepa AMES del bacilo, la misma que se utilizó en los atentados.
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