Apareció ahorcada "madama" de los políticos en EE.UU.

Mundo

Washington (EFE, AFP, ANSA) - Deborah Jeane Palfrey, conocida como «la madama de Washington», juró que nunca iría a la cárcel por su rol como dueña de una red de prostitución, y lo cumplió: apareció ayer ahorcada en casa de su madre en Florida.

Según explicó el capitán Jeffrey Young, de la Policía de Tarpon Springs, la madre de Palfrey, Blanche, encontró el cuerpo de su hija en un garaje cerca de su vivienda.

Al parecer, Palfrey se había ahorcado la noche anterior con una cuerda de nylon y dejó una nota de despedida, cuyo contenido preciso no fue divulgado. Los primeros peritajes descartaban la participación de terceras personas en la muerte de la mujer. El trágico final de Deborah ocupó ayer un lugar destacado en los medios locales.

Palfrey, de 52 años, fue declarada culpable el 15 de abril de haber mantenido una red de prostitución en Washington que daba servicio a destacados políticos y personalidades, además de cargos relacionados, como el uso del correo para fines ilícitos y lavado de dinero. La audiencia para dictar la sentencia de la «madama», que se encontraba en libertad bajo fianza, estaba prevista para el 24 de julio, y enfrentaba hasta un máximo de 55 años de cárcel.

  • Compañía

    Palfrey estableció en 1993 Pamela Martin and Associates, que se anunciaba en la guía telefónica y en los periódicos de Washington como proveedora de compañía de mujeres jóvenes, con educación universitaria y empleos estables, a cambio de 275 dólares la hora.

    Las autoridades federales señalaron que durante trece años la empresa empleó a 132 mujeres y generó unos 2 millones de dólares mediante «actividades relacionadas con la prostitución». No obstante, la «madama» afirmaba que las mujeres en su empresa se limitaban a ofrecer compañía y que si alguna de ellas se prostituyó, lo hizo sin su conocimiento.

    El caso desató un escándalo en Estados Unidos cuando Palfrey amenazó con vender al mejor postor las listas de llamadas para pagar su defensa.

    Finalmente optó por divulgarlas de manera gratuita. Entre los clientes se encontraba el senador republicano David Vitter, quien pidió disculpas por haber cometido «un pecado muy grave».

    La dimisión del entonces director de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), Randall Tobias, que citó razones personales para renunciar, también se relacionó con la red de prostitución.

  • Convicción

    En declaraciones a la cadena ABC el año pasado, la «madama» había expresado su convencimiento de que no iría a prisión y se había declarado dispuesta a hacer todo lo posible por evitarlo. «Seguro que no voy a ir a prisión ni un día, mucho menos cuatro u ocho años», afirmó entonces.

    Sus palabras resultaron en cierto modo proféticas. Evitó ir a prisión, efectivamente, aunque haya sido a costa de su vida. Una de sus «pupilas», la profesora universitaria Brandy Britton, también se suicidó, en 2006, tras ser detenida por prostitución.

    Entonces, Palfrey indicó que Britton, de la que aseguró que se prostituía porque era una madre soltera con dos hijos adolescentes y su sueldo académico no le bastaba, se había sentido «demasiado humillada» por la vergüenza de ser conocida públicamente como una prostituta. «Supongo que yo estoy hecha de distinta pasta que Brandy Britton», dijo la «madama».

    Unos meses más tarde, arruinada económicamente por el proceso legal, con su reputación por el suelo y obligada a buscar refugio en el hogar de su madre, Palfrey debió concluir que la decisión de Britton había sido la correcta.
  • Dejá tu comentario