Autorizan toque de queda en Francia
-
A pesar de las conversaciones de paz entre Israel y Líbano, Netanyahu advirtió que "seguirá atacando a Hezbolá"
-
El secretario de la OTAN aclaró por qué llamó "papi" a Trump
En este contexto, de Villepin advirtió que la prioridad ahora para el Gobierno es "el restablecimiento del orden público".
El funcionario prometió que las autoridades darán una respuesta "firme y justa" contra la "violencia inaceptable", pero descartó de plano la posibilidad de acudir al Ejército para reponer el orden.
El sindicato Action Police y autoridades de la ciudad de Noissy-le-grand y de Yvelines, con administraciones socialista y de derecha, respectivamente, reclamaron la declaración de "estado de urgencia" y la intervención del Ejército.
La autorización a los alcaldes para restringir la circulación en las calles con el toque de queda será formalizada mañana durante la reunión del Consejo de Ministros a la que convocó el presidente Jacques Chirac.
"En este contexto particularmente grave, el presidente decidió convocar al Consejo de Ministros para mañana y poner en vigencia las disposiciones de la ley de seguridad de 1955", comentó de Villepin.
El primer ministro advirtió que hay "organizaciones criminales" que bucan sacar provechos de los disturbios, pero admitió también la participación de "jóvenes socialmente en dificultad", dijo.
Mientras de Villepin hablaba en la televisión, los disturbios nocturnos volvían a las calles, como en el caso de Toulouse, donde jóvenes frenaron un autobús y lo incendiaron.
Los actos de violencia comenzaron el pasado 27 de octubre cuando dos jóvenes, que eran perseguidos por la policía, se escondieron en la cabina de un transformador eléctrico y murieron electrocutados.
El presidente de Francia, Jacques Chirac, había declarado ayer como prioridad "el restablecimiento de la seguridad y el orden público", tras celebrar una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, no obstante lo cual la violencia no cesó.
Los violentos hechos que sacuden a Francia, encendieron una luz de alerta en países vecinos que temen ver alterada su seguridad de modo similar.
Así, el ministro de Interior alemán designado para el gobierno de la Gran Coalición, Wolfgang Schaeuble (CDU), aseguró que su país debe generar medidas para favorecer una mayor integración de jóvenes inmigrantes y prevenir así situaciones de violencia como las que afronta Francia.
"Nosotros debemos mejorar la integración, en particular en lo que concierne a los más jóvenes", sostuvo Schaeuble en declaraciones al diario Bild. Alemania posee gran cantidad de inmigrantes entre su población, entre ellos tres millones de musulmanes en su mayoría de origen turco.
Por su parte, el diputado europeo del Partido Verde, Daniel Cohn-Bendit desestimó que Alemania enfrente el riesgo de una ola de violencia similar a la que atraviesa Francia porque, aseguró, "aquí no hay guetos como en Francia".
Sin embargo, advirtió que Berlín "puede afrontar tensiones provocadas por desigualdades sociales en escuelas y el mercado laboral".
En Italia, el lider opositor Romano Prodi aseguró que las cosas en su país no son distintas que en París y que "es solo cuestión de tiempo" lo que falta para que suceden episodios similares, porque "tenemos los peores suburbios de Europa".



Dejá tu comentario