22 de agosto 2005 - 00:00

Benedicto XVI pidió volver a Dios ante un millón de jóvenes

Benedicto XVI logró un amplio apoyo juvenil en su primer viaje al exterior como pontífice. Fue en Colonia, en su Alemania natal.
Benedicto XVI logró un amplio apoyo juvenil en su primer viaje al exterior como pontífice. Fue en Colonia, en su Alemania natal.
Colonia, Alemania (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El papa Benedicto XVI dijo ayer ante un millón de jóvenes que en el mundo actual hay un fuerte sentimiento de frustración y convive «un extraño olvido de Dios junto a un boom de lo religioso», a la vez que advirtió que, «si se exagera demasiado, la religión se convierte en un producto de consumo».

«En numerosas partes del mundo existe hoy un extraño olvido de Dios. Parece que todo marcha sin él. Pero al mismo tiempo existe un sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos. Dan ganas de exclamar: `¡No es posible que la vida sea así!'», afirmó el Pontífice durante la multitudinaria misa celebrada en la explanada de Marienfeld, a 27 kilómetros de Colonia.

Este acto, realizado en su país natal, supuso el punto culminante del primer viaje de Benedicto XVI fuera del Vaticano desde su entronización el 19 de abril. Por otra parte, la masiva afluencia de jóvenes provenientes de unos 200 países a su encuentro supuso para éste la superación de una prueba de fuego, ya que indica que su estilo intelectual --contrastante con el del carismático y mediático Juan Pablo II-ha sido aceptado.

• Producto de consumo

Durante la misa, el Obispo de Roma, de 78 años, advirtió que no quiere desacreditar todo lo que se sitúa en el contexto del boom religioso, pero advirtió «que exagerando demasiado, la religión se convierte casi en un producto de consumo».

«Se escoge aquello que place y algunos saben sacarle también provecho. Pero la religión buscada a la medida de cada uno a la postre no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte», subrayó el papa Ratzinger.

El Pontífice animó a los fieles a ayudar a los hombres a descubrir la verdadera estrella que lleva a Jesucristo y a conocer la fe de la Iglesia. A este respecto destacó que Juan Pablo II ha dejado a los católicos una gran obra, el Catecismo de la Iglesia Católica, y que él ha presentado recientemente el Compendio de ese Catecismo, «dos libros fundamentales que les recomiendo».

• Centro de la vida

La Iglesia está celebrando el Año de la Eucaristía y el Papa animó a los fieles a acudir a la misa dominical. Benedicto XVI dijo que este sacramento tiene que ser el centro de la vida de los hombres y que no se trata de « positivismo y ansias de poder» cuando la Iglesia dice que la Eucaristía es parte del domingo, el primer día de la semana, y resalte la importancia de este día.

El Pontífice agregó que es bello ver cómo en muchas sociedades el domingo constituyejunto al sábado el denominado «fin de semana libre», pero señaló que ese tiempo libre permanece vacío si en él no está Dios.

El Papa pidió a los jóvenes que sean sensibles hacia las necesidades de los demás, que ejerzan el voluntariado, del que la sociedad tiene tanta necesidad.

La misa se celebró en una mañana fría y desapacible, con niebla. Pero ello no impidió que los jóvenes recibieran al Papa con grandes aplausos y vivas.

Después se despidió de los jóvenes en nueve idiomas, entre ellos español, en el que dijo: «Queridos jóvenes, habéis venido para adorar a Cristo. Ahora que lo habéis encontrado continuad a adorarlo en vuestro corazón». Durante su estadía en Colonia, el Papa se entrevistó con autoridades musulmanas y advirtió que el terrorismo quiere «envenenar» las relaciones entre el cristianismo y el islam, para impedir la convivencia pacífica.

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