13 de junio 2003 - 00:00

Bossi podría romper hoy con Berlusconi

Roma (ANSA, AFP) --Umberto Bossi, líder de la Liga Norte, aliado del conservador gobierno de Silvio Berlusconi, amenazó con abandonar la alianza, decisión que podría tomar hoy durante un encuentro partidario. La disputa se produce luego de la dura derrota sufrida por la coalición gobernante en las últimas dos elecciones regionales celebradas en Italia.

Bossi se reunirá hoy en Milán con su cúpula ejecutiva, incluidossus tres ministros, que no acudirán a la habitual reunión de los viernes del gabinete en Roma.

«O las reformas se hacen, o salta todo, saludamos y nos vamos»,
dijo el jefe populista, que dio al «cavaliere» un plazo de 15 días para que tome decisiones concretas.

La semana próxima tendrá lugar una cumbre de la alianza de centroderecha (CDL) en un clima tórrido y de recíprocas acusaciones.

Las disputas estallaron luego de la derrota oficialista en la región de Friuli-Venecia-Julia.

El jefe populista había acusado ayer a Fuerza Italia, el partido fundado por Berlusconi, de traición tras la derrota de su candidata en el Friuli.

«Fuerza Italia prefirió ver la victoria del candidato de la izquierda más que hacer vencer a la candidata de la Liga en elecciones importantes», dijo Bossi.

La candidata Alessandra Guerra fue ampliamente derrotada por el candidato de la oposición, Riccardo Illy. Este fracaso del centroderecha, sumando a la pérdida de la provincia de Roma y a otros resultados negativos en las elecciones locales de las dos últimas semanas, provocó una seria crisis en la mayoría, con un pedido para reexaminar la política oficial. El líder de la Liga es acusado por sus compañeros de gobierno de las dos derrotas más significativas, en la provincia de Roma, por su discurso contra el centralismo, y en la región nororiental del Friuli, donde impuso a su candidato por encima del presidente saliente.

Pero Bossi no se da por aludido y pasó al ataque, culpando a sus socios de haber boicoteado en las urnas las listas del centroderecha en el Friuli para penalizar a su partido, antes de lanzar un nuevo ultimátum.

Al contrario de lo que sucedió en 1996, cuando la retirada de apoyo de la Liga hizo caer el primer gobierno de Silvio Berlusconi (tenía 10 por ciento de los votos), actualmente su peso parlamentario no es decisivo (en 2001 bajó hasta 3,9 por ciento).

Más significativa es la aportación para el Ejecutivo de Alianza Nacional del vicepresidente
Gianfranco Fini, que ayer volvió a pronunciarse a favor de un profundo debate interno, sin descartar un eventual-cambio de ministros. En la crisis de gobierno que tiene previsto abrir Berlusconi, con la denominación italiana más moderada de «verifica», AN aspira a ganar posiciones frente a la Liga Norte que, además de la cartera de Bossi, cuenta con las de Justicia y Trabajo.

El tercer socio en discordia, los democristianos de la UDC, también pugna por una « clarificación amplia de programas y estrategias», recordó ayer su secretario general,
Marco Follini.

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