Rio de Janeiro (DPA, EFE) - Un grupo creciente de líderes de la izquierda brasileña articulaba ayer negociaciones de último momento para asegurar la victoria del izquierdista Luiz Inácio Lula Da Silva el próximo domingo, en la primera vuelta de la elección presidencial.
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El «plan», defendido por el veterano líder socialista Leonel Brizola, consiste en convencer al candidato del Partido Popular Socialista (PPS), Ciro Gomes, a retirarse de la disputa y anunciar su respaldo a Lula. Y lo más interesante es que la propuesta de Brizola recibió en la última jornada una adhesión importante: la del propio ideólogo de la campaña de Gomes, el jurista Roberto Mangabeira Unger, quien defendió públicamente la renuncia del candidato, faltando cinco días para los comicios. «El deber de las oposiciones... es unirse tanto como sea posible, aunque en el último momento, para asegurarle al candidato opositor líder (de la disputa electoral) los pocos votos que puedan faltarle para ganar la elección en la primera ronda», expresó Mangabeira Unger, en un artículo publicado en el diario «Folha de S. Paulo».
El jurista, quien elaboró el programa de gobierno de Gomes, abogó también por la renuncia de otro candidato opositor a la sucesión de Fernando Henrique Cardoso, el ex gobernador de Rio de Janeiro Anthony Garotinho, quien ocupa el tercer lugar en los sondeos previos a la elección, técnicamente empatado con el oficialista José Serra. «Los otros dos candidatos de oposición (Gomes y Garotinho) deben renunciar en favor del postulante del Partido de los Trabajadores (PT), y los partidos que los apoyan deben exigir que renuncien», sostuvo.
• Violencia
Tras acusar el gobierno, la Justicia Electoral y la Policía Federal de influir en la campa-ña hacia los comicios, Mangabeira sostuvo que los aliados de Serra planean «violencias» con el objetivo de «hacer triunfar la continuidad y para 'mexicanizar' Brasil a pretexto de no 'argentinizarlo'».
La exhortación pública de Mangabeira Unger se suma a los crecientes indicios de que Brizola, quien preside el Partido Democrático Laborista (PDT), se dispone a «desembarcarse» en los próximos días de la alianza que apoya la candidatura de Gomes para anunciar su respaldo a Lula, quien cerró ayer su campa-ña con actos multitudinarios en Porto Alegre (sur) y en la ciudad de S. Bernardo do Campo en el cordón industrial paulista. Según las últimas encuestas, Lula cuenta con 43% de las preferencias, Gomes tiene alrededor de 12%, mientras que Garotinho suma en torno a 15% de las intenciones de voto, y está técnicamente empatado en el segundo lugar con Serra, quien oscila entre 18% y 19% de las intenciones de sufragio. Hasta ahora, Gomes insiste en descartar tajantemente la posibilidad de renuncia, pero según los analistas, si llega a ceder a las presiones de sus aliados, recién anunciaría su retirada después del último debate televisivo entre los candidatos a la Presidencia, que será transmitido mañana por la poderosa TV Globo.
Pero mientras los mercados financieros se mantienen como foco de resistencia a las proyecciones que dan a Lula ganador, en la banca hay señales de que el favoritismo del candidato del PT se percibe hasta con cierta esperanza.
A pesar de las declaraciones del catedrático Paul Singer, uno de los principales consejeros económicos de Lula, quien aseguró que independientemente de quién gane, «está en juego todo en la economía», el presidente del Banco Itaú, Roberto Setúbal, dijo en una conferencia en Washington que «Lula» será el próximo presidente de Brasil. Y no hay que temer por eso. Es un hombre honesto, de buen corazón y muy capaz», agregó el capitán del segundo mayor banco privado del país.
En declaraciones a la prensa, Singer aseguró que «no habrá una continuación de eso», respecto del modelo de Cardoso, que está en el poder desde enero de 1995.
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