2 de enero 2004 - 00:00

Brasil: comenzó a regir duro control a estadounidenses

San Pablo (ANSA, AFP) - La policía brasileña comenzó ayer a aplicar rigurosos controles en el aeropuerto internacional de San Pablo a los ciudadanos estadounidenses que llegan a Brasil, como contrapartida de medidas similares adoptadas en EE.UU. contra viajeros brasileños (entre otros) que visitan el país norteamericano.

Además, el gobierno brasileño reclamó oficialmente ser retirado de la lista de países, cuyos turistas deben ser especialmente investigados al llegar a EE.UU., como parte del operativo US Visit «para prevenir ataques terroristas» dispuesto por la Casa Blanca.

Este episodio añade otro capítulo a la serie de rispideces entre Brasilia y Washington. El gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva es uno de los más díscolos del continente para la Casa Blanca, al menos en el plano simbólico.

En este caso, los controles consisten en que agentes federales brasileños tomen fotografías y huellas dactilares de los estadounidenses que llegan al Aeropuerto Internacional de Guarulhos. Ello obedece a lo dispuesto el martes por el juez federal Julier Sebastiao da Silva, quien emitió un fallo que obliga al gobierno a adoptar las mismas estrictas medidas de seguridad con las que Estados Unidos está tratando a partir de ayer a turistas provenientes de una serie de países, entre ellos Brasil, a los que se les exige visa (sólo 27 quedan exceptuados, casi todos europeos). El gobierno norteamericano argumenta que el endurecimiento de esas medidas se debe a la necesidad de luchar contra el terrorismo.

Un total de 230 ciudadanos estadounidenses desembarcaron en San Pablo ayer, los cuales se mostraron contrariados al ser sometidos al proceso de identificación, informaron medios brasileños. La medida tiene alcance nacional, pero en el aeropuerto de Rio todavía no fue aplicada porque las autoridades de la aeroestación no fueron notificadas.

•Perjudicados

De acuerdo con el juez Silva, «las medidas del gobierno norteamericano son brutales y perjudican a los ciudadanos de un puñado de países, que son tratados a priori como terroristas potenciales. Obviamente, eso no ocurre con ciudadanos de los países más ricos».

«Pero, un elemental principio de reciprocidad rige las relaciones entre los países, por lo cual el gobierno de Brasil tiene que adoptar las mismas medidas hacia los ciudadanos norteamericanos que lleguen a nuestro país», sostuvo el juez.

El gobierno de Da Silva analizaba si apelará o no el fallo del juez, que fue solicitado por el Ministerio Público Federal.

El martes, la Cancillería brasileña solicitó al gobierno norteamericano que exceptúe a Brasil de la lista de países cuyos ciudadanos son obligados a cumplir esas medidas cuando arriban a ese país, que incluyen huellas dactilares, fotografías y un exhaustivo interrogatorio.

En su momento, el gobierno brasileño aplicó el principio de reciprocidad y pasó a exigir una visa especial a los ciudadanos norteamericanos para entrar a este país, previo pago de 120 dólares, por lo que Brasil es uno de los pocos países del mundo que tiene esa exigencia para los turistas de EE.UU.

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