Brasil: marcha contra la destitución de Lula
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Miles de manifestantes salieron ayer a las calles de Brasilia para apoyar al presidente Lula da Silva en medio de una crisis por las denuncias de corrupción.
Con los rostros pintados con el verde y amarillo de la bandera de Brasil y emblemas del Partido de los Trabajadores (PT), fundado por Lula (y ahora en el centro de los escándalos), los manifestantes se pronunciaron contra un posible juicio político con fines de destitución en contra del presidente.
Feliciano en la Explanada de los Ministerios, una avenida de Brasilia en la que se asientan las sedes de todos los organismos del Estado.
Los colores verde y amarillo en los rostros de los manifestantes evocaban a los caras pintadas, estudiantes que en 1992 tomaron las calles para exigir la destitución del entonces presidente Fernando Collor de Mello, quien renunció horas antes de que el Congreso le cesara. «Ahora los caras pintadas estamos en la calle en contra de un golpe y en defensa de Lula», afirmó el presidente de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), Gustavo Petta. Según el líder estudiantil, «la alternativa a Lula es la vuelta de la derecha y ni los estudiantes ni los obreros de Brasil dejarán que eso ocurra».
En el Congreso, ante al cual concluyó la marcha, la investigaciónse enredaba más con nuevos testimonios y la aparición de testigos insospechados. En una interpelación al ex tesorero del Partido Laborista (PTB), Emerson Palmieri, surgió nuevamente lo que se conoce como «conexión Portugal».
Este político admitió que en enero pasado viajó a Lisboa junto con el publicista Marcos Valério, vinculado a todas las denuncias contra el PT, para reunirse con directivos de Portugal Telecom y buscar soluciones a los problemas financieros del PT y el PTB. El ex tesorero dijo que Valério le dejó fuera de la reunión y que le informó tras el encuentro que el «negocio» se resolvería en «20 o 25» días y supondría unos 20 millones de reales (u$s 8,3 millones), a repartir entre ambos partidos. Sin embargo, la operación no se concretó por razones que dijo desconocer.
La versión de Palmieri confirmó declaraciones similares del diputado Roberto Jefferson, ex presidente del PTB y principal denunciante de todas las corruptelas en torno al PT.
Ante las primeras denuncias de Jefferson sobre los vínculos del PT y Valério con Portugal Telecom, admitieron la reunión pero negaron que en ella se tratase de finanzas de partidos.
La compañía telefónica, con inversiones por unos u$s 1.000 millones en Brasil, dijo que la cita fue pedida por Valério para tratar asuntos relativos a la firma Telemig, cliente del publicista, y que Portugal Telecom estaba interesada en comprar.
En otro frente de la investigación, un grupo de parlamentarios viajó ayer de urgencia a San Pablo, para escuchar a un cambista preso por delitos financieros que asegura tener pruebas de que el PT tiene una contabilidad paralela alimentada con recursos del exterior, al menos desde 1989.




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