7 de febrero 2003 - 00:00

Bush advirtió: "El juego ya se acabó, y Saddam será detenido"

El presidente George W. Bush dijo ayer que «se le acabó el juego a Saddam» y que «Estados Unidos dará la bienvenida y respaldará una nueva resolución que deje claro que el Consejo de Seguridad mantiene sus anteriores demandas». Un día después de la intervención de Colin Powell ante el Consejo de Seguridad, los jefes de los inspectores de la ONU en Irak instaron a Bagdad a que «cambie drásticamente de actitud», mientras aumentaba la presión contra Alemania y Francia, los países europeos más reticentes a una intervención armada. Mientras, el Departamento de Estado alertó del riesgo de acciones terroristas con armas químicas y biológicas.

El presidente George W. Bush habló un día después de que Colin Powell presentara las pruebas contra Irak y aseguró que EE.UU. dará la bienvenida a una nueva resolución, aunque recalcó que a Saddam el juego se le ha terminado.
El presidente George W. Bush habló un día después de que Colin Powell presentara las pruebas contra Irak y aseguró que "EE.UU. dará la bienvenida a una nueva resolución", aunque recalcó que a Saddam "el juego se le ha terminado".
Washington (AFP, EFE, Reuters) - Un día después de la intervención del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ante el Consejo de Seguridad, el presidente, George W. Bush, aseguró ayer estar dispuesto a dar la bienvenida a una nueva resolución de la ONU autorizando el uso de la fuerza militar contra Irak, afirmando que el organismo no debe retroceder ante el desafío de Bagdad.

«Estados Unidos daría la bien-venida y respaldaría una nueva resolución que deje claro que el Consejo de Seguridad mantiene sus anteriores demandas», declaró Bush.

Con el secretario de Estado a su lado, un adusto presidente dijo que la resolución de desarme de Irak emitida por el Consejo de Seguridad está siendo desafiada y que el consejo debe mostrar si «sus palabras tienen algún significado». Bush predijo que Hussein hará un juego de engaño de último momento, pero agregó: «El juego ha terminado».

Horas antes, los jefes de los inspectores de la ONU en Irak instaron a Bagdad a que «cambie drásticamente de actitud», mien-tras en Bruselas los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) fracasaron a la hora de hallar un acuerdo global sobre las peticiones estadounidenses de apoyo de la entidad en caso de guerra, anunció el secretario general de la OTAN, George Robertson. Francia, Alemania y Bélgica se opusieron a que la OTAN se comprometa desde ahora a llevar a cabo ciertos preparativos, ya que, según ellos, esta decisión situaría a la Alianza en una «lógica de guerra».

Mohamed ElBaradei
, director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), declaró en Londres que Bagdad «tiene que cambiar drásticamente de actitud en materia de cooperación». «El mensaje del Consejo de Seguridad es que el momento es muy crítico y debemos mostrar progresos en nuestro informe (ante la ONU) del próximo 14 de febrero», recalcó ElBaradei, quien hasta ahora había sido menos intransigente que el otro responsable de las inspecciones, el director de la Comisión de Control, verificación e inspección de la ONU, Hans Blix.

Por su parte, Powell afirmó en Washington que «la ONU y la comunidad internacional no deben pasar por alto sus responsabilidades» frente a la negativa de Irak de entregar su arsenal. «Tener el doble o el triple de inspectores, como ha sugerido mi homólogo francés (Dominique de Villepin), apoyado por mi homó-logo alemán ( Joschka Fischer), puede ser útil si hay un cambio de actitud (de parte de Bagdad). Pero sin cambio de actitud no sirve de nada contratar a más expertos», dijo.

Con el fin de conseguir un mayor apoyo internacional, Washington continuará sus consultas diplomáticas, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer.

Tras la intervención, el miércoles, ante el Consejo de Seguridad de Powell, Villepin admitió que Irak puede representar un «riesgo» en materia de armas de destrucción masiva y que Bagdad debía presentar respuestas claras sobre «el asunto de las armas químicas y biológicas». El gobierno alemán también se dijo «inquieto» ante las evidencias presentadas por Powell. Sin embargo, pese a estas declaraciones, los dos países siguen oponiéndose al uso de la violencia y mantienen que hay que intentar todos los caminos antes de iniciar una guerra.

En tanto, el Departamento de Estado alertó ayer del riesgo de acciones terroristas con armas químicas y biológicas contra ciudadanos civiles y militares estadounidenses en todo el mundo, mientras una creciente mayoría de norteamericanos considera ahora que Estados Unidos presentó «pruebas suficientes» para justificar una guerra contra Irak, según una medición del diario «The Washington Post».

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