Washington (EFE, Reuters, ANSA) - En elecciones que podrían redibujar hoy el mapa político de Estados Unidos, los republicanos parecen partir con ventaja, al menos en la lucha por el control de la Cámara baja del Congreso, beneficiados en gran medida por el alto nivel de popularidad del presidente George W. Bush. Mientras, en el Senado no está claro si los demócratas mantendrán su mayoría de un sólo escaño, ya que el resultado podría depender de muy pocos votos.
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Los propios republicanos han declarado que consideran muy difícil alcanzar la mayoría en la Cámara alta. Es que tan reñidas están las contiendas para el control de las dos cámaras del Congreso que los demócratas y republicanos -tanto los que buscan la reelección como los que se presentan por primera vez-visitan a los votantes indecisos puerta por puerta en busca de su apoyo.
Por su parte, Bush dijo que «si los republicanos ganan el control del Senado, ésta será la primera vez que en la historia estadounidense que un presidente de ese partido lo logre en las elecciones intermedias siguientes a su llegada al poder».
A un día de los comicios legislativos, una encuesta de USA Today/CNN/Gallup efectuada el último fin de semana reveló que 51% de quienes tienen previsto acudir a las urnas prefiere a los republicanos, frente a 45% que apoya a los demócratas. Estos resultados reflejan un cambio de 9 puntos en favor de los republicanos, en relación con los sondeos realizados hace dos semanas, cuando los demócratas los aventajaban por 49% a 46%.
•Ventaja similar
La ventaja de los republicanos es similar a la que éstos tenían en las elecciones de 1994, cuando obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso. Los republicanos controlan la Cámara baja con 223 escaños, contra 208 demócratas, un independiente y tres escaños vacantes. Los demócratas lograron el control del Senado por tan sólo un escaño cuando el senador James Jeffords abandonó el Partido Republicano y se declaró independiente.
Ahora el control del Senado no está claro, ya que se decidirá en un puñado de estados donde cada victoria puede depender de muy pocos votos.
El editor jefe de la encuesta Gallup, Frank Newport, explicó que la ventaja de los republicanos obedece a tres factores: menos nerviosismo sobre el rumbo de la economía, mayor participación de los votantes republicanos en las urnas y la popularidad del presidente, quien ha hecho de un eventual ataque a Irak el eje de esta campaña.
Según la encuesta, existe la posibilidad de un cambio de opinión a última hora. Así las cosas, los expertos vaticinan que el control del Senado se decidirá en un pequeño grupo de estados, particularmente en la zona central del país, ya que las contiendas más reñidas se encuentran en Missouri, Colorado, Dakota del Sur, Nueva Hampshire y Arkansas. Las elecciones legislativas van a permitir, además, medir el peso del voto latino en Estados Unidos, que tanto republicanos como demócratas han tratado de conquistar mediante millonarias campañas en los medios de comunicación en español.
•Importancia de latinos
Los 35 millones de latinos en Estados Unidos conforman 13% de la población y 5,4% del electorado, y su voto podría decidir quién ganará escaños en el Congreso, el Senado o en gobernaciones en varios Estados del país, desde Nueva York a California, pasando por Arizona y Carolina del Norte.
Conscientes de la importancia de este voto, ambos partidos han invertido millones de dólares en campañas dirigidas a este sector demográfico, que ha sido históricamente demócrata, a excepción de la comunidad cubana. Los republicanos esperan que la popularidad de Bush, que ganó 35% del voto latino en las elecciones presidenciales de 2000, los ayudará de manera decisiva para decidir algunas reñidas elecciones, como en Nuevo México, Nevada y Arizona.
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