Casi 23 mil pasajeros varados por el cese de operaciones de Spanair
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Todas las oficinas de Spanair en los aeropuertos estarán abiertas este sábado para atender los reclamos de los usuarios.
La mayoría de los pasajeros afectados se encuentran en territorio español, aunque hay más de 340 personas fuera del país, en los destinos africanos de Mali y Gambia, además de otro grupo en Nador (Marruecos), añadió Pastor.
Spanair ha llegado a un acuerdo con Vueling, Iberia y Air Europa para que hasta el próximo 3 de febrero sus clientes vuelen con una tarifa especial o "de rescate", de entre 60 y 100 euros, en función del destino, y posteriormente la aerolínea les devolverá el dinero de los billetes vendidos.
Los afectados se quejan, sin embargo, de que hay un número limitado de billetes con esos precios y una vez agotados, deben hacer frente a tarifas a precio de mercado, que según la fecha elegida y la clase disponible pueden alcanzar hasta los 500 euros.
La aerolínea, con unos 2.000 trabajadores, una facturación anual de 600 millones de euros y una cuota de mercado del 22 %, arrastra una historia de turbulencias económicas con varios expedientes de regulación de empleo y pérdidas millonarias -115,72 millones de euros en 2010-.
La aerolínea española, que sufrió en 2008 un tráfico accidente aéreo en el aeropuerto madrileño de Barajas, en el que murieron 154 personas, operaba más de 200 vuelos diarios: el 87 % como línea regular (46 rutas nacionales y 12 a distintas ciudades de Europa y África) y el 13 % restante como charter, principalmente en verano.
Como integrante de Star Alliance, era socia de compañías como la alemana Lufthansa o la brasileña TAM Airlines, con las que operaba vuelos de código compartido.
La crisis ha golpeado con fuerza a esta compañía, que centraba su actividad precisamente en las rutas con menores demandas y que había tenido que hacer frente a la subida del precio del combustible y a una falta de liquidez casi estructural.
Su brusco final llega después de que la aerolínea Qatar Airways abandonase su intención de adquirir el 49 % de las acciones de la aerolínea, tras lo cual el Gobierno regional de Cataluña anunció que dejaba de inyectar dinero público en Spanair.
El presidente regional de Cataluña, Artur Mas, destacó que hizo "todo lo que pudo para salvar" Spanair, pero, en este momento de ajustes presupuestarios, el proyecto no podía convertirse en un "pozo sin fondo".




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