Cataluña se declara soberana para "decidir su futuro"
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
La declaración abre un proceso para hacer efectivo el "derecho a decidir" en una consulta sobre el futuro de Cataluña.
Los socialistas (PSC), el conservador Partido Popular de Cataluña (PPC) y la formación más pequeña "Ciutadans" rechazaron la declaración por considerar que contraviene la legalidad.
En el PSC finalmente cinco diputados del sector crítico se abstuvieron, cuando el grupo había acordado votar en contra, mientras que los 17 diputados del PPC abandonaron rápidamente el pleno en protesta, tras votar en contra de la declaración.
Asimismo, en la declaración se asume el compromiso de que "se dialogará y se negociará con el Estado español, las instituciones europeas y el conjunto de la comunidad internacional".
La declaración soberanista concluye con una llamada a los ciudadanos a ser "activos y protagonistas de este proceso democrático de ejercicio del derecho a decidir del pueblo de Cataluña".
El ministro español de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, aseguró que el Gobierno no va a permitir "nunca" una consulta que no se ajuste a la legalidad, y tachó la declaración del Parlamento catalán de "retórica y sin efectos jurídicos".
Advirtió además de que cualquier decisión de secesión sería una declaración unilateral de independencia que no sería aprobada por la inmensa mayoría de los países de la UE, y causaría a Cataluña un daño "inmenso", añadió al referirse a algunos estudios que pronostican que el PIB de la región caería hasta un 20 por ciento.
El propio presidente catalán, Artur Mas, reconoció recientemente que de celebrarse el referéndum no sería vinculante su resultado.
La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, denunció el martes que Mas apuesta por "desafiar" al Gobierno español con una "declaración unilateral de independencia" en el Parlamento y le tachó de "cobarde" por no ir a las Cortes Generales a plantear los cambios que considere en la Constitución española.
En medio de una profunda crisis económica y un elevado déficit que ha obligado al gobierno catalán a realizar sustanciales e impopulares recortes, Artur Mas decidió en otoño pasado convocar elecciones autonómicas anticipadas con las que, aparentemente, esperaba ganar más escaños y hacer un pulso al gobierno central para conseguir más recursos económicos.
El resultado fue que la formación de Mas, compuesta por los partidos Convergencia de Catalunya y Unió Democratica de Catalunya (CiU), perdió 12 escaños y terminó formando gobierno con el apoyo de los independentistas de izquierda de (ERC).
Las posiciones soberanistas de Mas están siendo también fuente de crecientes tensiones su mayor socio (UDC), con el que gobierna Cataluña.




Dejá tu comentario