El Gobierno venezolano ha ordenado el cierre temporal de unos 1.500 comercios acusados de aumentar de manera desproporcionada sus precios tras la devaluación decretada por el presidente Hugo Chávez en enero, informaron las autoridades.
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El Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), junto a la Guardia Nacional, ha aplicado la medida a más de la mitad de los 2.400 minoristas inspeccionados a nivel nacional desde que fue aplicado el ajuste cambiario hace dos semanas.
En medio de este plan de fiscalización, Chávez expropió la red de hipermercados Exito alegando que la filial de la francesa Casino incurrió en delitos de especulación por remarcar precios.
"El pueblo organizado está denunciando (...) los diversos ilícitos en materia de remarcaje, especulación, así como ofertas engañosas, y a estos locales comerciales se le aplicará todo el peso de la Ley", dijo la directora de Fiscalización del Indepabis, Valentina Querales.
Los cierres se mantendrán hasta que los comerciantes reviertan los ajustes en sus precios.
Chávez devaluó la moneda venezolana desde 2,15 bolívares por dólar implantando dos tipos de cambio, uno de 2,60 bolívar/dólar para compra de bienes prioritarios y otro de 4,30 bolívar/dólar para la compra de automóviles, electrodomésticos, vestido y otros bienes.
El mandatario socialista, quién ha nacionalizado sectores primordiales de la economía, ha insistido en que tomará los comercios que remarquen precios de manera injustificada y solicitó a la Asamblea Nacional que acelere una reforma legal para facilitar las expropiaciones.
Empresarios y opositores han criticado las medidas, asegurando que la devaluación y la intervención de los comercios generarán una mayor inflación y ahuyentarán la inversión.