8 de noviembre 2005 - 00:00

Chile encarceló a Fujimori y Perú ya apura extradición

Alberto Fujimori, acompañado por un funcionario chileno, ayer al ser trasladado a la cárcel. Más allá de sus problemas judiciales, su sólida intención de voto de 20% inquieta a sus eventuales rivales en Perú.
Alberto Fujimori, acompañado por un funcionario chileno, ayer al ser trasladado a la cárcel. Más allá de sus problemas judiciales, su sólida intención de voto de 20% inquieta a sus eventuales rivales en Perú.
Santiago (AFP, ANSA, EFE, Reuters) - Chile arrestó al ex presidente peruano Alberto Fujimori y dio los primeros pasos para dar curso al pedido de extradición que elabora el gobierno de Perú, país que, como era de esperar, se vio convulsionado con la proximidad del polémico ex mandatario.

Fujimori había llegado sorpresivamente el domingo a Santiago desde Japón, previa escala en México. El gobierno de Vicente Fox informó que el ex presidente peruano no fue detenido porque no había pedido de extradición desde Lima, a la vez que no realizó ningún trámite migratorio en su paso por el aeropuerto.

En tanto, el paso de Fujimori por EE.UU. -en tránsito en su viaje a Chile- causó polémica en ese país, donde se informó que no se procedió a su arresto ya que éste ingresó con un nombre falso.

Tras algunas horas de dudas, confusión y debate en Chile, «el Chino» -sobrenombre del ex mandatario de origen japonés fue arrestado en la madrugada de ayer en Santiago. Los carabineros ubicaron a Fujimori en el hotel Marriott y lo trasladaron a un recinto de la Policía Civil de Investigaciones, en el otro extremo de la ciudad. Al atardecer de ayer fue llevado a la Escuela de Gendarmería de la ciudad de San Bernardo, en las inmediaciones de la capital.

• Consonancia

Tras ser notificado de la detención, el abogado de Fujimori, Juan Carlos Osorio, pidió su libertad provisional, sobre lo que deberá resolver la Justicia en las próximas horas. Los presidentes Ricardo Lagos y Alejandro Toledo emitieron señales de que actuarían con algún grado de consonancia, luego de una semana de duros cruces entre ambos gobiernos por un conflicto sobre la demarcación de la frontera marítima.

Fujimori había vivido desde 2000 en Japón, donde renunció a la presidencia y eludió durante cinco años cargos por corrupción y violación a los derechos humanos que se reparten en 21 procesos judiciales en Perú, tales como la acusación de autoría intelectual por la matanza de 25 personas y la entrega irregular de 15 millones de dólares a su mano derecha y asesor de Inteligencia,
Vladimiro Montesinos, hoy preso en Lima.

«Creo que la situación que teníamos hasta el día antes de la llegada del señor Fujimori era la que esperábamos encauzar por canales diplomáticos»,
indicó Lagos en su primera reacción, en alusión a la sanción por parte del gobierno peruano de una modificación unilateral en el trazado de la frontera que afecta una zona de 35.000 km² que Chile reivindica como propia.

La orden de arresto contra Fujimori fue emitida por el juez
Orlando Alvarez, designado por la Corte Suprema chilena en una rápida gestión, después de que el embajador peruano en Santiago, José Antonio Meier, entregara a la Cancillería una nota en la que pedía la detención preventiva de Fujimori. En una señal encaminada a reforzar su pedido, llegó a Santiago una misión de alto nivel de Lima encabezada por el ministro del Interior, Rómulo Pizarro, y el procurador anticorrupción, Antonio Maldonado.

• Agradecimiento

El envío de la misión fue resuelto por el presidente Toledo durante una sesión extraordinaria del gabinete ministerial. El mandatario expresó su «agradecimiento a Chile por un primer paso dado». Más tarde, Toledo subió el tono: «No vamos a permitir que (Fujimori) intente burlarse pagando un avión de medio millón de dólares, burlando a la Interpol, tratando de hacer el ridículo pensando de que no existe la justicia». Frente al edificio de la embajada chilena en Lima se produjeron ayer enfrentamientos entre partidarios y detractores del ex presidente.

El futuro judicial de Fujimorien Chile parece acercarse a un rápido desenlace que podría culminar con su extradición, según las normas del nuevo Código Procesal Penal vigente desde mediados de año, según adelantaron fuentes judiciales. El juez Alvarez explicó que
el arresto de Fujimori se podría extender hasta 60 días, mientras Perú formaliza el pedido de su extradición y se desarrolla el juicio. Las nuevas normas de procedimiento y el tratado entre Perú y Chile de 1932 impiden que el ex mandatario peruano, de 67 años, goce de libertad durante el proceso.

Además de explotar el actual enfrentamiento limítrofe, analistas estimaron que la elección de Fujimori de ser arrestado en Chile no sería ajena a una especulación vinculada a que la ley chilena favorecería la prescripción de algunos de los delitos que se le imputan. Sin embargo, la legislación de Chile permite la extradición por indicios de violación a los derechos humanos mientras la ley japonesa es más rigurosa para dar curso a un pedido de este tipo.

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