El presidente francés, Jacques Chirac, dijo hoy, miércoles, que la entrada de Turquía en la Unión Europea no está asegurada.
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Ante el Consejo de ministros, Chirac señaló que la adhesión exigirá un "esfuerzo considerable" por parte de Turquía, que es la que debe adaptarse a la UE, no viceversa, informó el portavoz del Gobierno francés, Jean-Francois Copé.
El presidente francés señaló que "no está hecho de antemano" que las negociaciones, que durarán "al menos quince años", desemboquen en la adhesión de Turquía a la Unión Europea, y planteó tres hipótesis.
En la primera, el esfuerzo de "transformación" de Turquía permitiría con el tiempo desembocar en un tratado de adhesión, sobre cuya ratificación se pronunciarán los franceses en un referéndum.
En la segunda hipótesis, las negociaciones no prosperan y se interrumpe el proceso, mientras que en la tercera surgen "problemas de fondo esenciales" y Turquía y la UE llegan a un acuerdo para crear "un lazo fuerte que no sería la adhesión", explicó Chirac.
La mayor parte de la opinión pública y de la clase política francesa, incluido el partido de Chirac, en el poder (UMP), se oponen al eventual ingreso de Turquía en la UE.
Ayer, en Berlín, Chirac y el canciller alemán, Gerhard Schroeder, coincidieron en su deseo de que las negociaciones con Ankara puedan desembocar en la adhesión.
Los dos dirigentes, que se reunieron en la capital germana con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, volverán a reunirse a comienzos de diciembre, antes de la cumbre europea que deberá decidir la fecha de la apertura de las negociaciones con Turquía.
Chirac excluyó que Francia pueda proponer, como se había barajado, una especie de pre-negociación para el año próximo antes de la apertura de las negociaciones propiamente dichas.
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