El comandante separatista checheno Shamil Basayev amenazó hoy con una escalada terrorista contra la población civil rusa, y consideró "un derecho" el uso de "armas químicas, biológicas y venenos de diversas naturalezas" si el Kremlin no pone fin al "genocidio" en Chechenia.
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"Es nuestro adversario el que pone los límites de nuestra acción. Los rusos utilizaron contra nosotros armas químicas, biológicas y venenos de diversas naturalezas. También nosotros somos libres de hacer lo mismo", declaró Basaiev, quien reivindicó una vez la toma de una escuela en Beslan (Osetia del Norte).
En una entrevista difundida hoy en Internet por varios sitios separatistas chechenos, Basaiev se manifestó "apenado" porque la toma de la escuela concluyó con varios niños muertos, aunque aclaró que le pareció una "respuesta adecuada" a la masacre de miles de niños chechenos.
"A un centenar de kilómetros de Beslan continúa la masacre del pueblo checheno. No fuimos nosotros los que desencadenamos la guerra, no somos nosotros los que debemos detenerla. Nuestro objetivo no es matar a los niños sino terminar con el genocidio del pueblo checheno, defender nuestra libertad e independencia. Nos vemos obligados a recurrir a métodos extremos que no nos agradan", subrayó.
Por la masacre de Beslan, donde a comienzos de setiembre pasado murieron unas 330 personas, el líder guerrillero responsabilizó al presidente ruso Vladimir Putin, quien quiso utilizar la fuerza "y mostró así su verdadero rostro".
Por la cabeza de Basaiev, las autoridades rusas pusieron una recompensa de 10 millones de dólares.
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