Comenzaba anoche reñido escrutinio en Nicaragua
-
Misión Artemis 2: cuándo regresará la nave a la Tierra y cuáles son los riesgos para la tripulación
-
Trump se desligó de los ataques de Israel sobre el Líbano y Hezbollah: "Es una escaramuza separada"
El líder histórico del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Daniel Ortega, saluda a sus simpatizantes tras votar ayer en Managua.
El candidato del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y favorito, Daniel Ortega, que fue uno de los afectados por los retrasos que se produjeron en la conformación de algunas mesas, depositó su voto hacia las 8.30 cerca de su casa, acompañado por su esposa, Rosario Murillo.
«Tenemos la plena confianza en Dios y en el pueblo nicaragüense, que el pueblo de Nicaragua va a ganar en primera vuelta», dijo Ortega antes de enviar «nuestro cariño para el hermano pueblo venezolano, para todos los pueblos latinoamericanos y caribeños, todo nuestro amor, todo nuestro aprecio».
Nicaragua se convirtió en un nuevo escenario de la encarnizada lucha de influencia que libran en el continente Estados Unidos y Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, ha dado su apoyo a Ortega. Con todo, según observadores, Ortega no es el mismo comandante sandinista que gobernó el país entre 1979 y 1990: no sólo parece haberse despegado de sus posturas más izquierdistas, sino que ha plagado su discurso de referencias a Dios y a una imprecisa « revolución espiritual». Incluso ha favorecido aumentar el comercio con Estados Unidos, país que lo enfrentó armando a los « contras» durante su régimen.
Cuando fue desalojado del poder por el voto popular, con el triunfo de Violeta Chamorro, Ortega dejó a Nicaragua en medio de un desquicio económico y una fuerte hiperinflación.
También lanzaron al votar frases plenas de confianza su principal rival en los sondeos, Eduardo Montealegre, candidato de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), y el aspirante del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín. El candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), José Rizo, votó en Jino Ortega.
La ley electoral nicaragüense indica que para proclamarse presidente en la primera ronda el candidato vencedor necesita obtener 40% de los votos o 35% con una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre el segundo aspirante más votado. Según los sondeos difundidos antes de los comicios, Ortega estaba cerca de obtener el 35% necesario para lograr el triunfo, pero era seguido muy de cerca por Montealegre, por lo que no podría descartarse un ballottage. En ese caso, las posibilidades de que el sandinista regrese al poder son casi nulas, dicen analistas, ya que debería enfrentarse a una alianza entre Montealegre y Rizo.




Dejá tu comentario