Conferencia culminó con declaración de apoyo político a autoridades iraquíes
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Sin embargo, y más allá del redoblado apoyo de la comunidad internacional al nuevo gobierno iraquí electo en forma democrática, Estados Unidos, principal actor en territorio iraquí, recordó que "Irak tiene sus propias obligaciones", como afirmó Condoleeza Rice.
"Para maximizar los beneficios financieros de la asistencia, el nuevo gobierno iraquí debe continuar mejorando la seguridad, liberalizando su economía y abriendo su espacio político a todos los miembros de la sociedad iraquí que rechaza la violencia", explicó.
Ante estas palabras, el primer ministro iraquí Ibrahim al Jaafari respondió que su gobierno "desea un Irak estable, un Irak que respete los derechos humanos", reiterando que pretende cumplir con el calendario político que prevé la adopción de una nueva Constitución de aquí a octubre y elecciones generales a fines de diciembre.
Al Jaafari afirmó además que la presencia de los 176.000 soldados extranjeros en territorio iraquí debe ser "provisoria" y que Irak tiene que "hacerse cargo de las tareas que le incumben".
"Deseamos que la presencia de las fuerzas multinacionales en Irak sea provisoria y que nuestras propias fuerzas tomen a su cargo las tareas que le incumben, luego de habernos asegurado que los países desde donde se infiltran los terroristas asumen seriamente sus responsabilidades y garantizan la seguridad de sus fronteras", subrayó al Jaafari.
Esta exigencia del gobierno iraquí estaría en el centro de la declaración final de la conferencia de Bruselas, que llamaría a una mejor coordinación regional para controlar las fronteras de Irak con el objetivo de luchar contra el terrorismo, según diplomáticos.
El llamamiento apuntaría especialmente contra Siria, país acusado por Estados Unidos de facilitar el ingreso a Irak de combatientes extranjeros, y que también está presente en la conferencia junto a Irán, las naciones del G8, la OTAN y la Liga Arabe, entre otros.
La conferencia internacional sobre Irak, que se celebró en Bruselas, acabó sus trabajos el miércoles por la tarde adoptando una declaración final de apoyo político a las autoridades iraquíes.
"Confío en que se tratará de un momento crucial en la transición de Irak",
afirmó el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, durante la sesión
de clausura de la conferencia, asegurando que la ONU estaba "determinada a
responder a las expectativas del pueblo iraquí".
Annan dijo también esperar que "el consenso forjado aquí" se vería
igualmente en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que estuvo
profundamente dividido durante la guerra en Irak de 2003, y rechazó avalar la
intervención norteamericana y británica en este país.
La conferencia, que reunió entre otros a representantes de países vecinos
de Irak (Irán y Siria), los países del G8, la UE, la OTAN y la Liga Arabe,
estuvo centrada en tres cuestiones: el proceso político, en especial la
redacción de una nueva Constitución; la situación económica y de la
reconstrucción; y la seguridad y la instauración del Estado de Derecho.




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